Karl Marx: cuando las ideas se hacen actos (A 200 años de su natalicio)

 

Karl Marx: cuando las ideas
se hacen actos
(A 200 años de su natalicio)

En los tiempos que corren cada vez es más escaso aquel personaje en el que la gran pasión por el conocimiento y el pensamiento está entreverada con los variados desafíos que plantea la vida en lo personal y social; la sapiencia que da la espalda indiferente frente a los dramas de la existencia o el activismo que se desarma del saber y las ideas son algunas de las tantas formas en las que se esterilizan el pensamiento y la acción. Merece la pena por tanto —aunque no sea la única razón— conmemorar en los 200 años de su natalicio a un hombre como Marx, quien con su trayectoria vital testimonia la potencia de las ideas cuando están al servicio de las causas que convocan las más profundas convicciones. Una mirada que pueda remontar los escollos de la devoción o del prejuicio, que tanto daño le hacen a la concepción que se tiene del pensador alemán, permitirá una aproximación sopesada a distintos frentes en los que él encarnó, con sus actos, los imperativos derivados de su ideario. ¿Por qué consideramos a Marx un humanista? ¿Cómo se vinculan en él la teoría y la acción? ¿Qué nos dice su vida personal de las convicciones que lo animaron? ¿Cómo se vinculó en las luchas por un orden social que superara el capitalismo? Serán esas algunas de las preguntas que nos servirán para reflexionar sobre la vida y legado de Marx y cómo estos, después de 200 años, no dejan de hablarle a nuestro presente.

Para ello los invitamos a que nos acompañen en el auditorio de la Biblioteca Pública Piloto el próximo miércoles 17 de octubre.

Cordialmente:

Mateo Cañas Jaramillo.
Miembro del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ).

Vea el vídeo de la conferencia haciendo clic aquí:

El amor no se contrata (Goethe leído por Zuleta)



El amor no se contrata
(Goethe leído por Zuleta)
Una pareja, digamos A y B, están haciendo el amor, y aunque físicamente sólo están ellos dos es perfectamente posible concebir que en ese lecho haya cuatro personas: A tiene en brazos a B pero en realidad su deseo le lleva, vía la fantasía, a imaginar que está con C, en tanto que a B le pasa lo propio al fantasear que a quien abraza es a D. Pues bien, esto es lo que problematiza Goethe en “Afinidades electivas”, la novela con la que saludó su ingreso a la vejez: el deseo no siempre está con el que hace presencia a nuestro lado. A partir de esta no necesaria correspondencia entre deseo y contigüidad física, Goethe nos adentra a la incompatibilidad entre el deseo —tanto amoroso como sexual— y el matrimonio. Las afinidades del deseo no son las afinidades de la institución conyugal, más bien, por el contrario, lo que suele darse es el antagonismo, por ejemplo, entre el amor pasional y el matrimonio o, para decirlo al contrario y por más que moleste a nuestros ideales, que el matrimonio, en su más amplia acepción, es la tumba de la pasión amorosa.
Siguiendo a Goethe en esta novela que tanto repudio tuvo cuando apareció en 1809, y contando con la lectura que de ella hizo Estanislao Zuleta, en esta  conferencia examinaré la profunda y radical contradicción que hay entre el amor y la sexualidad, por un lado, y el matrimonio (incluida esa fase anticipatoria de éste que es el noviazgo), por otro, al igual que trataré también de indagar la salida que en su vida personal Goethe le dio a esta dramática contradicción que su genio de artista le llevó a reconocer, es decir, cómo elaboró en su existencia la difícil verdad que sacó a la superficie, la misma que conduce a clarificar que el deseo sólo se renueva en el ámbito de la libertad, de una libertad de la que el matrimonio poco o nada puede saber y menos aceptar. O, dicho de otra manera, que el deseo no se puede prometer, que el amor pasional no se puede contratar.
Ojalá estas palabras les anime para encontrarnos a las 6:30 p.m. de este próximo martes 2 de octubre en el auditorio de la Biblioteca Pública Piloto o, en su defecto, a seguirla a través de nuestro sitio web (www.ceez.org) o por el canal de la Piloto.

Carlos Mario González R.
Director del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)
Profesor de la Universidad Nacional

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Lanzamiento del quinto número de la colección “Cuadernos del Centro de Estudios Estanislao Zuleta para la Reflexión y la Crítica”

En el pensamiento y en la obra de Estanislao Zuleta fue central la preocupación por pensar tanto la vida individual como la colectiva: ¿qué sentidos tiene pensar el amor, los celos, el trabajo?, ¿para qué hacer de los saberes herramientas del pensamiento? Respondamos con las palabras del mismo Zuleta cuando le preguntaban por la finalidad de la lectura: «Uno no lee para saber más; uno lee para pensar mejor, guardando la esperanza de que si piensa mejor, quizás, y sólo quizás, podrá vivir mejor personal y colectivamente».

En esta publicación el lector encontrará un poema y dos relatos cortos con los que apelamos al poder sensibilizador de la literatura para continuar el propósito reflexivo y crítico que anima estos Cuadernos. Igualmente incluimos tres ensayos que buscan explorar problemáticas como la del amor desde una mirada no totalizadora e idealizadora de él, sino desde una que lo asume como un sentimiento claroscuro al ocasionar indefectiblemente en el amante dichas y dolores; en la misma línea, la oscuridad del amor que son los celos: dolor que se desata en el sujeto amoroso ante la aparición de un tercero que amenaza con desplazarlo de su lugar privilegiado; y, por último, las singularidades del trabajo en nuestra sociedad más los efectos que éste produce en el ser humano, con un enfoque esencialmente crítico.

El lanzamiento será previo a la conferencia “El amor no se contrata (Goethe leído por Zuleta)”  el día martes 2 de octubre, a las 6:30 p.m. en la Biblioteca Pública Piloto. Los ejemplares también serán ofrecidos en nuestros próximos eventos de ciudad.

La historia se forja en el conflicto (A 170 años del Manifiesto Comunista)

La Historia se forja en el conflicto (A 170 años del Manifiesto Comunista)
Se dice que el Manifiesto comunista es el texto político más influyente desde la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano de la Revolución Francesa; no es una exageración, pues este breve panfleto es uno de los documentos fundacionales de los variados movimientos sociales y políticos que se inspiraron en las ideas de Marx para emprender la ingente tarea de construir un orden social, económico y político que superara la explotación, la desigualdad y la antidemocracia que en el capitalismo impera. Que los resultados obtenidos por esos movimientos sean ambiguos, no obsta para mantener hoy en alto la crítica del capitalismo que plantearon los autores del Manifiesto allí donde esta se expresa con todo acierto, lucidez y vigencia; y tampoco obsta, en aras de proseguir con las tareas de transformación social, para formular preguntas que ya no pueden ser resueltas con los marcos ofrecidos por dicho texto.

Mucha agua ha corrido bajo el puente desde su publicación hace 170 años: no estamos en la infancia del capitalismo, sino en su arrogante madurez; no tenemos ante nuestros ojos ningún gran indicio que preludie una nueva “primavera de los pueblos”, sino, al contrario, una debilidad de las fuerzas sociales de oposición; y la burguesía no sólo no cayó abatida por sus propias contradicciones, sino que aparece cada vez más enseñoreada. Sin embargo, no deja de ser impresionante la actualidad que después de tantos años sigue ostentando un texto escrito a mediados del siglo XIX ¿por qué? Será el objetivo de esta nueva charla de Conmemoremos preguntarnos por la utilidad de la concepción de la historia que el Manifiesto plantea para comprender en el presente los procesos sociales, qué sentido tiene hablar hoy de luchas de clases, qué nos dice este libro del capitalismo actual y las resistencias contra él y qué asuntos ameritan replanteamientos.

Para ello nos daremos cita en el auditorio de la Biblioteca Pública Piloto el próximo miércoles 19 de septiembre a las 6:30 pm. Como siempre están cordialmente invitados.

Mateo Cañas Jaramillo. 
Miembro del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ).

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Dos destinos de la pulsión de muerte: los celos y el poder (Shakespeare leído por Zuleta)

Dos destinos de la pulsión de muerte: los celos y el poder (Shakespeare leído por Zuleta)
Es un lugar común que digamos que la humana es la única criatura que goza con generar la destrucción —sin opción creadora como alternativa a lo destruido— del otro, de sí mismo, de sus obras, de sus relaciones personales, de sus condiciones de vida. El odio, el resentimiento, la venganza, la traición, la ingratitud, por ejemplo, son algunas manifestaciones de la pulsión de muerte, las cuales, para hacerlo todo más complejo, se le suelen presentar a la persona que las agencia enmascaradas en supuestos elevados ideales y en imaginarias loables actitudes.Dos de las expresiones más logradas de la labor de la pulsión de muerte en nuestro ser están dadas en ciertas realizaciones que cobra el poder y en el doble aguijón envenenado que representan los celos— sentimiento tan devastador para el que los padece como para el que ocupa el lugar de objeto de ellos.
Celos y poder son, precisamente, dos de los grandes temas de Shakespeare y obras capitales suyas como Otelo y Ricardo III son ventanas abiertas para que nos asomemos a la infausta y dolorosa obra que aquéllos adelantan en el ser humano. Pero inseparables de los celos y el poder, y sirviendo de punta de lanza de éstos, están la ingratitud y la traición, destructivas manifestaciones humanas que Shakespeare nos permite reconocer, fuera de las obras mencionadas, en Hamlet y en Macbeth.

En síntesis, la invitación que curso es que nos encontremos este martes 4 de septiembre a las 6:30 p.m., en la Biblioteca Pública Piloto, para que apoyados en Otelo, Ricardo III, Hamlet y Macbeth, busquemos, gracias al genio de Shakespeare, dilucidar en algo esas manifestaciones de la pulsión de muerte que son el poder como fin absoluto y los celos como contra-luz del amor, y catalizando a éstos esas dos traducciones de la deslealtad humana que son la ingratitud y la traición.

 

Carlos Mario González R.
Director del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)
Profesor de la Universidad Nacional

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¿Es el nacionalismo una virtud? (A 100 años del final de la Primera Guerra Mundial)

¿Es el nacionalismo una virtud? (A 100 años del final de la Primera Guerra Mundial)

"Se necesitan veinte años o más de paz para hacer a un hombre y bastan veinte segundos de guerra para destruirlo".
Balduino I

 

Seamos precisos: lo que verdaderamente nos interesará proponer a la reflexión no es tanto el asunto del nacionalismo cuanto la significación de ese doloroso acontecimiento que este año cumple un siglo de haber llegado a su término: la Primera Guerra Mundial. Este desbordante suceso hizo de bisagra entre el siglo XIX que había despertado en la cultura occidental el optimismo de contar con formas civilizadas para tramitar los conflictos entre naciones, dejando como cosa del pasado el ejercicio de la violencia en gran escala, y el siglo XX, el siglo que más sangre humana ha vertido y más sufrimiento físico y moral ha infligido en toda nuestra historia sobre el planeta. Siglo XX, pues, que nos obliga a reconocer que somos los verdaderos bárbaros.

Después de la derrota de Napoleón en 1815 se abrirá una centuria en la que la paz, con excepciones menores, parecía un punto de no retorno. Pero en 1914 todo ese marco se desmorona cuando irrumpe la Primera Guerra Mundial y trae consigo el horror de 65 millones de movilizados, 38 millones de bajas (entre muertos, heridos y desaparecidos), inaugurando así el siglo que llega hasta nosotros, siglo en el que la brutal destrucción de la humanidad por los mismos humanos se ha naturalizado.

El nacionalismo no explica ni el origen ni la finalización de la Primera Guerra Mundial, es, simplemente, una condición secundaria entre otras más importantes. Lo que queremos es pensar, aprovechando los 100 años de su finalización, este crucial acontecimiento cuyos efectos, sepámoslo o no, tocan a la puerta de nuestros días. Queremos indagar ¿por qué se produjo esa conflagración mundial? ¿Cómo de su terminación derivaron secuelas que alimentarían, pocos años después, el nazismo y, con éste, la Segunda Guerra Mundial? ¿Es la Gran Guerra que concluye en 1918 la primera manifestación de la desesperanza y de la desesperación que signan nuestra época?

A adelantar estas indagaciones es a lo que les invitamos, esperando que, efectivamente, nos podamos ver en el auditorio de la Biblioteca Pública Piloto este miércoles 22 a las 6:30 p.m.

Cordial saludo.

Carlos Mario González
Director del Centro de Estudios Estanislao Zuleta
Profesor de la Universidad Nacional

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La verdad propia, eso de lo que menos queremos saber (Dostoievski leído por Zuleta)

La verdad propia, eso de lo que menos queremos saber (Dostoievski leído por Zuleta)

Al leer el título de esta conferencia, “La verdad propia, eso de lo que menos queremos saber”, alguien podría pensar que, bueno, no queremos saber de esa verdad íntima y última de sí, pero debemos tratar de lograrla. Entonces la conferencia tendría un simple sentido moralista: la verdad propia es lo que deberíamos alcanzar y con ello garantizaríamos una vida más auténtica y dotada de mejores posibilidades y realizaciones. Pero Dostoievski (al igual que Kafka, que Molière, que Freud, que otros) viene a quebrar la fácil ilusión: el ser humano no soporta la verdad toda, ni la propia ni la ajena, ni decirla ni oírla, de la misma manera que no puede con la verdad toda del Mundo. Darle la espalda a la verdad propia condena al ser humano a la inautenticidad que lo convierte en una gota de agua en el océano de la masa; mirar la verdad de frente es sumirnos en el caos y en lo insoportable.

Dostoievski nos dice que en materia humana 2+2=4 no es cierto, que con relación a la vida nos enferma la ignorancia total, pero también la lucidez plena, que con respecto a ella sólo podemos aspirar a medio-decir la verdad. El gran escritor ruso, quien nos espetó a la cara que en cada uno de nosotros habita un criminal, un parricida, un agresor, un traidor, etc., nos advierte que para que estos monstruos no salgan a la superficie y se nos tiren al cuello, estamos obligados a hacer teatro, a ser comediantes que representamos un papel que no es lo que somos en lo último de nuestra verdad. Para soportarnos y para soportar al otro necesitamos no sólo algo de inteligencia sino, también, algo de tontería, algo de conocimiento y algo de ignorancia. No querer saber nuestra verdad nos arroja al infierno que es el mundo actual, querer saberla toda no nos abre las puertas de ningún paraíso por venir. Estar condenados a medio-decir la verdad es lo que explica por qué la vida humana no es objeto para la ciencia y, menos que menos, para la técnica, que sólo es asunto para esos dominios del pensar que son el arte, la filosofía y el psicoanálisis, entre otros…, aunque arte, filosofía, psicoanálisis y los demás pueden servir también para blindarnos contra la verdad y ponernos a distancia de ella.

Pero dejemos el desarrollo y sustentación de lo que acabo de afirmar para la conferencia que ofreceré, a nombre del CEEZ, este martes 14 de agosto, a las 6:30 p.m., en la Biblioteca Pública Piloto.

Carlos Mario González
Director del Centro de Estudios Estanislao Zuleta
Profesor de la Universidad Nacional

Cuadernos del CEEZ – Número 3

«Bien está que todos los hombres coman, pero que todos
los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu
humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas
al servicio del Estado, es convertirlos en esclavos de una
terrible organización social»
—Federico García Lorca

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Número 3

Convencidos de que el único protagonista posible de la democracia es un pueblo cualificado y dispuesto para ella, capaz de intervenir la realidad de manera consciente a partir del entendimiento de lo que vive, publicamos el tercer número de los Cuadernos del CEEZ para la Reflexión y la Crítica, animados por el deseo de sumar esfuerzos a esta búsqueda que no sólo necesita de mejores condiciones materiales, sino de la potencia del pensamiento, la cultura y la vida en todas sus dimensiones, favoreciendo así una mayor sensibilidad, la construcción de un mejor criterio y la apertura a la diferencia.
En este tercer número presentamos tres textos que toman como referencia la literatura, la historia y la filosofía. En el primero, Una mirada a las mujeres de Don Quijote de la Mancha, Vincent Restrepo reflexiona, desde la obra de Cervantes, sobre la condición de las mujeres en las distintas facetas de su existencia, las imposiciones sociales que pesan sobre ellas, la lucha por su autonomía y su libertad. En el segundo, A cien años de la osadía bolchevique, Santiago Alarcón nos propone un análisis de la articulación entre teoría y acción que efectuaron los revolucionarios rusos en desacato a la dogmática abstracta según la cual Rusia estaba inmadura para la revolución socialista. Finalmente, Carlos Mario González en su artículo Pensar la muerte, se aplica a reflexionar sobre lo que significa tener consciencia del inevitable final de la vida, la que precisamente por su carácter finito, resulta imprescindible pensar en aras de hacer con ella lo mejor posible.

Lo personal es político (A 100 años del movimiento sufragista)

Lo personal es político (A 100 años del movimiento sufragista)

«La burguesía conservadora sigue viendo en la emancipación de la mujer un peligro que amenaza su moral y sus intereses.»
Simone de Beauvoir

En 1789, la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano -una de las expresiones más logradas de la Ilustración- dejó en evidencia para las mujeres que los conceptos “Hombre” y “Ciudadano” no las vinculaba. A partir de allí, el camino por la construcción del concepto “Mujer” y “Ciudadana” cobra razón de ser: las mujeres se empiezan a juntar para defender el derecho al sufragio femenino, el acceso a la educación y la igualdad de salarios; a medida que avanza la lucha reconocen que no basta con exigir estos derechos, y que el movimiento sufragista tiene que tornarse en un movimiento intelectual, social y político por la igualdad y la libertad humana, que hoy conocemos como feminismo.
Si bien el acontecimiento que para esta conversación nos convoca corresponde a los cien años del sufragio inglés, será sólo el punto de partida, la pregunta con la que iremos a la historia para problematizarla desde una mirada feminista y marxista. No nos interesa el voto como resultado sino el voto como objeto de lucha de las mujeres articulado a un conjunto más amplio de exigencia de derechos contra los sistemas de dominación patriarcal y capitalista.
Les esperamos este miércoles 18 de julio, a las 6:30 p.m., en el auditorio Torre de la memoria, de la Biblioteca Pública Piloto.

Xiomara Meneses Cano
Miembro del Centro de Estudios Estanislao Zuleta

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El amor como potencia transformadora de nuestro ser (Thomas Mann leído por Zuleta)

El amor como potencia transformadora de nuestro ser (Thomas Mann leído por Zuleta)

Se trata nada menos que de mi amor por ti, ese amor que se apoderó de mí en el instante en que mis ojos te vieron o más bien, que reconocí cuando te reconocí a ti. ¡Qué locura!
¡Oh, pero el amor no es nada si no es locura!
Hans Castorp en 
La montaña mágica.

 

Dejando de lado en esta oportunidad las ricas y diversas facetas del hombre Thomas Mann, soslayando obras cruciales que nos legó y no atendiendo a muchos de los importantes temas que cruzan La montaña mágica, esta conferencia tiene su foco bien delimitado: hablaré del novelista, desde La montaña mágica, dando cuenta del asunto del amor tal como esta gran obra lo problematiza, contando de forma decisiva con la brillante interpretación de Estanislao Zuleta, sin desmedro de algún aporte personal allí donde sea necesario y posible.
Restringir así el dominio de esta exposición nos permitirá centrarnos en la certera problematización y en la penetrante indagación que Thomas Mann ofrece sobre el sentimiento amoroso en esta inolvidable novela.
¿Qué se puede decir del amor sin caer en idealizaciones ingenuas y románticas? ¿A qué llamar amor sin desgastar la palabra en cualquier forma de ternura y cariño? ¿El amor como repetición y creación, como afirmación y formación, como iniciación y fundación? ¿Es sensato pedirle a la pasión amorosa que se inscriba en el tiempo y forje una historia? ¿Puede el amor configurarse, paradójicamente, como una potencia impotente? ¿El amor, amenaza y promesa? ¿Para qué el amor? ¿El amor se hace o se consume? ¿Qué relaciones hay entre el amor y la sexualidad? ¿Es concebible un amor sin palabras? En fin, éstas y otras preguntas hacen parte de la cautivante exploración que Thomas Mann lleva adelante a partir de la relación entre la escurridiza Clawdia Chauchat y el incierto Hans Castorp.
Mi invitación, pues, para este martes 3 de julio en la Biblioteca Pública Piloto a las 6:30 p.m., es a reunirnos en torno a Clawdia y Hans para preguntarles tantas cosas que quisiéramos saber del amor.

Vea el vídeo de la conferencia haciendo clic aquí:

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