La universidad como sistema de prohibición del deseo y el pensamiento propios – Carlos Mario González

…dicho estudioso, exclusivamente especialista, es semejante
al obrero de una fábrica, que durante toda su vida no hace
otra cosa que determinado tornillo y determinado mango,
para determinado utensilio o determinada máquina, en lo
que indudablemente llegará a tener increíble maestría (…).
La «fidelidad en los detalles», la «fidelidad del recadero»,
se convierten en temas de ostentación, y la falta de cultura,
fuera del campo de especialización, se exhibe como señal
de sobriedad.
—Nietszche

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Carlos Mario González propone en su texto La universidad como sistema de prohibición del deseo y el pensamiento propios una mirada crítica a la universidad de nuestro tiempo, en tanto forma de institucionalización del conocimiento de la que se ha dotado el capitalismo para obtener dos necesarios efectos encaminados a garantizar su reproducción: de un lado, la formación de un profesional que debe reunir tres atributos, a saber: idoneidad, responsabilidad y docilidad; y de otro, un individuo que acepte pasivamente ser objeto de una formación monstruosa que termina haciendo de él alguien que sabe cada vez más de cada vez menos o, para decirlo de otra manera, alguien hipertrofiado en un detalle y, simultáneamente, atrofiado en todo lo demás que no tenga que ver con su condición de trabajador, es decir, ignorante en lo concerniente a su ser y a su vida personal y colectiva, un sabio-bárbaro. El recurso para lograr este profesional competente, adaptado y domesticado es el de una modalidad de educación que en sus formas, diseños y metodologías desconoce al sujeto en las do dimensiones más propias de sí: el deseo que lo habita y el pensar como rasgo propio.

 

 

Rosa Luxemburgo en tres facetas suyas: el amor, el arte y la cárcel (A 100 años de su muerte)

Rosa Luxemburgo en tres
facetas suyas: el amor,
el arte y la cárcel
(A 100 años de su muerte)

Hace cien años dejó de latir uno de los corazones más valientes que la humanidad haya podido conocer. Era el de Rosa Luxemburgo, una de las dirigentes históricas del socialismo que, junto con Karl Liebknecht, el 15 de enero de 1919, eran vilmente asesinados. Crímenes que se hicieron con la complicidad del partido en el que Rosa había militado por años bajo las banderas del marxismo, el SDP (Partido Socialdemócrata Alemán).
Por su carácter indomable, por su incorruptible sentido de la justicia y su ardiente defensa de la revolución, Rosa Luxemburgo se convirtió en una de las enemigas más incómodas de los esbirros del poder, tanto de la izquierda como de la derecha. Estuvo siempre atenta para criticar con contundencia los desvíos que la socialdemocracia alemana iba teniendo con su reformismo, su revisionismo y al abdicar del internacionalismo proletario cuando apoyaron la intervención de Alemania en la primera guerra mundial.
Pero ese mismo corazón que palpitaba justicia y revolución, también se insuflaba con los más elevados sentimientos. La Rosa roja, era también vibrante en el amor, su correspondencia con Leo Jogiches, Kostia Zetkin, Paul Levi y Hans Diefenbach son testimonio de la hondura con que se entregaba a la pasión amorosa. Y en su estadía en la cárcel como en sus estudios de arte, da cuenta también de esa mirada poética con la que esta revolucionaria veía la vida y la dotaba de significación con todo aquello que experimentaba; sus alegrías, sus tristezas y hasta la más mínima preocupación se volvían el detonante de su palabra reflexiva.
A esta mujer queremos rendirle un sincero homenaje, resaltando en ella, la revolucionaria, esa capacidad que tuvo para enhebrar en su vida pasiones como el arte y el amor.

Santiago Alarcón
Miembro del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)

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Ciencias Naturales y Ciencias Sociales: ¿dos destinos irreconciliables del conocimiento? (A propósito del texto Ciencias Naturales y Ciencias Sociales de Estanislao Zuleta)

Ciencias Naturales y
Ciencias Sociales:
¿dos destinos irreconciliables
del conocimiento?
(A propósito del texto
Ciencias Naturales y
Ciencias Sociales
de Estanislao Zuleta)

En nuestro tiempo se presentan, como alguna vez dijo Charles Percy Snow, dos culturas intelectuales que se recelan, incluso que se desprecian mutuamente: la de las ciencias formales y naturales, por un lado, y la de las ciencias sociales y humanas, de otro. Físicos, matemáticos, biólogos, etc. que ignoran, si es que no desprecian abiertamente, todo lo que verse sobre el ser humano; humanistas que desconocen olímpicamente todo lo que tenga que ver con las ciencias mal llamadas “duras”. Saber lo más del campo propio y ser un completo analfabeta en lo otro, es una actitud que abre un abismo de incomprensión mutua y, lo peor, de desvaloración de lo que la “otra” cultura encarna. Aún hay más: cada una de las mencionadas culturas se toma como superior y asume como si fuera cosa baladí lo que hace su par. Esta amputación promovida por la educación familiar y ratificada por la escolar, y, sobre todo, por la académica, esta formación conducente a la constitución de un sabio-bárbaro, ¿es ya irreversible?, ¿saber de lo humano autoriza a ser un ignorante en el conocimiento cruzado por las matemáticas?, ¿saber de lo matemático y lo natural exime de entender lo humano y lo social, cual si esto fuera accesorio? En esta conferencia trataré de examinar las causas, las falacias y las consecuencias que han propiciado esta lamentable ignorancia-sabia o esta sabiduría-ignorante que hoy nos caracteriza afectando negativante nuestra experiencia vital; pero también trataré de desvirtuar la pretendida superioridad que cada una de las dos culturas cree poseer frente a la otra, al igual que apoyándome en los conceptos de deseo y pasión esbozaré cuál sería el camino formativo que permitiría superar esta mutilación ontológica y lograr aquella persona que testimoniaba Terencio cuando afirmaba “nada de lo humano me es ajeno”, en otras palabras, y a la manera de una crítica al modelo de civilización que nos gobierna, señalaré desde la teoría del sujeto del deseo la posibilidad de constitución de un ser humano que en vez de excluir una de las culturas sabría integrarlas a ambas en su ser y en su vida. Les invito, pues, a que compartamos esta reflexión que tendrá en Estanislao Zuleta uno de sus referentes teóricos.

Carlos Mario González R.
Codirector del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)
Profesor de la Universidad Nacional

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Volver a Freud: el malestar que no nos da tregua (A 80 años de su muerte)

Volver a Freud: el malestar
que no nos da tregua
(A 80 años de su muerte)

Por textos como el Malestar en la cultura, Freud ha sido estigmatizado bajo el rótulo de pesimista. Su afirmación de que la cultura trae consigo un carácter insalvable de insatisfacción no da lugar a falsos consuelos: un desarrollo cultural está atado a una ampliación de las restricciones e inhibiciones, como ligado está a un aumento del sentimiento de culpa que pesa sobre el ser humano. La cultura, que lucha por contener la esencial hostilidad humana, aquélla que amenaza permanentemente con disolver la vida en sociedad, sería, pues, el motivo de una gran infelicidad. Pero acaso tal rótulo de pesimista no sea más que una defensa contra el malestar que nos causaría tirar los velos que cubren la verdad: velos que sostienen las ilusiones de retornar a una edad perdida de siglos dorados como los que evoca melancólicamente Don Quijote, o velos que son las ilusiones mesiánicas de paraísos futuros, en los que una cualificación cultural traería la armonía y eliminaría las dificultades e insatisfacciones que ahora nos significa la convivencia.
Por Freud, por su amor a la verdad, por saber ir a ella a partir de la ilusión sin perderse en sus placenteras brumas, queremos hacerle este humilde homenaje a 80 años de su muerte, en una conversación que versará sobre aquel texto de 1930, en el que se esconde quizá una de sus más duras enseñanzas. Para ello, como siempre, les queremos invitar muy cordialmente a que nos acompañen.

Santiago Piedrahíta
Miembro del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)

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La universidad como sistema de prohibición del deseo y el pensamiento propios. (A propósito del texto Educación y Democracia de Estanislao Zuleta)

La universidad como sistema
de prohibición del deseo
y el pensamiento propios.
(A propósito del texto 
Educación y Democracia de
Estanislao Zuleta)

En esta ocasión he preferido invitarles a la conferencia que ofreceré el martes 5 de febrero en la Piloto, remitiéndolos a la presentación que María Alejandra Mena, miembro del CEEZ, ha hecho de mi artículo “La universidad como sistema de prohibición del deseo y del pensamiento propios”, que aparecerá en nuestros Cuadernos del Centro de Estudios Estanislao Zuleta #6 y cuyo lanzamiento será ese mismo día, artículo que lleva igual título que la conferencia que presentaré. Las palabras de María Alejandra Mena:

“En primer lugar, Carlos Mario González propone en su texto La universidad como sistema de prohibición del deseo y el pensamiento propios una mirada crítica a la universidad de nuestro tiempo, en tanto forma de institucionalización del conocimiento de la que se ha dotado el capitalismo para obtener dos necesarios efectos encaminados a garantizar su reproducción: de un lado, la formación de un profesional que debe reunir tres atributos, a saber: idoneidad, responsabilidad y docilidad; y de otro, un individuo que acepte pasivamente ser objeto de una formación monstruosa que termina haciendo de él alguien que sabe cada vez más de cada vez menos o, para decirlo de otra manera, alguien hipertrofiado en un detalle y, simultáneamente, atrofiado en todo lo demás que no tenga que ver con su condición de trabajador, es decir, ignorante en lo concerniente a su ser y a la vida personal y colectiva, un sabio-bárbaro. El recurso para lograr este profesional competente, adaptado y domesticado es el de una modalidad de educación que en sus formas, diseños y metodologías desconoce al sujeto en las dos dimensiones más propias de sí: el deseo que lo habita y el pensar como rasgo propio.”

Carlos Mario González R.
Director del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)
Profesor de la Universidad Nacional

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Freud: el inconsciente a escena (A 80 años de su muerte)

Freud: el inconsciente
a escena (A 80 años
de su muerte)

El 21 de septiembre de 1939, a sus 83 años, llevando a cuestas una lucha de 16 años y de 34 intervenciones quirúrgicas contra un cáncer ubicado en su zona maxilar, Sigmund Freud le recuerda a su médico la promesa de ayudarlo a “abandonar decentemente el mundo”. Al día siguiente éste le aplica una pequeña dosis de morfina que en su debilitado estado le significa la muerte. Durante la noche del 23 de septiembre, la valiente y comprometida existencia de Freud toca su fin. Amante de la verdad por sobre todas las cosas, incluso a costa de su propia economía psíquica, tuvo la valentía de explorar las tinieblas del alma humana. Cual Edipo, ávido de una verdad que ponía en peligro su integridad y removía las bases morales, médicas y filosóficas de la sociedad de su época, avanza a tientas, no sin temor, en el oscuro laberinto de la psique humana. En aquel recorrido que constituyó el esfuerzo de la mitad de su vida, y que necesitó de toda la fuerza de su pasión, Freud no vaciló nunca en hacer suya alguna deducción que se le revelara como prometedora de una verdad, aunque ello le significara la pérdida de su reputación, de los logros obtenidos en el curso de su trabajo; reformulaciones de su propia teoría; la ruptura con maestros, amistades y muy queridos discípulos. En el tortuoso proceso de la genealogía del concepto del inconsciente, Freud vivió la burla, el desprestigio, el señalamiento, la soledad y el desasosiego. Por su incansable pasión y su inquebrantable insistencia en llevar hasta las últimas consecuencias un convencimiento racional, por el corte epistémico que significó su trabajo y por la instauración de un nuevo concepto de ser humano, por todo ello los invitamos a que nos acompañen en la conmemoración de la muerte de aquel hombre que nos dejó el regalo de su conquista: descubrir la condición de sujeto que a todos nos constituye, aquélla que nos revela escindidos, contradictorios, habitados también por lo peor, esa condición que nos singulariza, nos incomunica, y nos dignifica.

Santiago Piedrahíta
Daniela Cardona
Miembros del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)

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Los ideales de nuestro tiempo: un campo para la crítica (A propósito del texto El Elogio de la Dificultad de Estanislao Zuleta)

Los ideales de nuestro tiempo:
un campo para la crítica
(A propósito del texto: El Elogio de
la Dificultad
, de Estanislao Zuleta)
Este año la invitación que el Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ) quiere hacerles es a aproximarse, indagar y conocer la obra de ese notable intelectual de nuestro país que fue Estanislao Zuleta. Nos hemos propuesto que de febrero a noviembre de 2019, mes a mes,  abordaremos una por una diez obras significativas del legado de este pensador colombiano. La tarea consistirá en presentar críticamente los temas y problemas fundamentales sobre los que se detuvo Zuleta. Para comenzar el recorrido, este próximo martes 5 de febrero, a las 6:30 p.m. en la Biblioteca Pública Piloto, me ocuparé de los asuntos que Estanislao exploró en su texto “Elogio de la dificultad y otros ensayos” y lo haré teniendo como foco de atención el examen de los ideales que rigen la existencia en las sociedades de nuestro tiempo, partiendo, cómo no, de la profunda crítica que nuestro autor hace al ideal de la vida como tranquilidad y de la felicidad como ausencia de dificultad, para reivindicar, en su lugar, que lo mejor, más valioso y más enriquecedor de nuestro ser resulta de nuestra capacidad de encarar y superar las dificultades que nunca dejan de hacer presencia en el destino de cada cual. Pero otros temas también tendrán cabida en mi exposición, siempre a la luz de escudriñarlos críticamente: la idealización como bloqueo del pensamiento y de la acción; el dogma en tanto resistencia al pensar; la falsa contradicción entre soledad y compañía, entre libertad y ley, entre deseo y deber, entre trabajo y ocio, entre pasado y presente, entre presente y futuro, entre las generaciones, entre los géneros, entre transgresión y orden, en fin, siguiendo a Estanislao precisaré  la necesidad de esquivar las falsas contradicciones para darle cabida a las diferencias efectivas, siempre en la línea de cualificar la vida personal y colectiva y de enaltecer lo que somos. Espero, entonces, que nos podamos ver aquel día.

Carlos Mario González R.
Director del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)
Profesor de la Universidad Nacional

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Marx y nuestro tiempo: ¿obsolescencia o vigencia? (A 200 años de su natalicio)

Marx y nuestro tiempo:
¿obsolescencia o vigencia?
(A 200 años de su natalicio)
Karl Marx fue sin lugar a dudas el pensador más influyente del pasado siglo. Aunque su vida y su lucha tuvieran lugar en el siglo XIX (Marx nace en 1818 y muere en 1883), sería el XX el que lo tendría por centro de la discusión intelectual, social y política; terminaría siendo su fantasma el que recorrería toda Europa, y más.
Sus textos conocieron el dogmatismo, la reacción, la crítica, la valoración y la descalificación. Gran cantidad de movimientos sociales se inspiraron en sus ideas: luchas obreras, guerrilleras, estudiantiles, feministas, campesinas, entre otras. Escuelas de pensamiento lo sometieron a un estudio riguroso, derivando en importantes aportes para la sociología, la política, la historia, la economía y la filosofía. El entorno político tomó postura a favor o en contra de sus ideas.
Así acogió el siglo XX el pensamiento marxista, pero, ¿Qué sobrevive de Marx en el siglo XXI, en nuestro siglo?, ¿Sigue recorriendo e inquietando el mundo o se ha desvanecido su fantasma?, ¿Es vigente su crítica radical al capitalismo, su análisis sobre la acumulación de  riqueza y poder en manos de unos pocos, su denuncia de las formas del trabajo que empobrecen el espíritu humano, de unas relaciones sociales que no van más allá del interés económico? ¿Sigue siendo actual su apuesta por una sociedad que democratice las conquistas espirituales y materiales que ha alcanzado?
Con este pequeño esbozo de lo que ha sido una gran huella histórica, los invitamos a que nos acompañen en una conversación en torno a este gran pensador, en un homenaje crítico, a doscientos años de su nacimiento.

Santiago Piedrahita
Miembro del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ).

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La vida como entramado del amor y la muerte (Tolstói leído por Zuleta)

La vida como entramado del
amor y la muerte
(Tolstói leído por Zuleta)
Llegamos a la décima y última conferencia de “Diálogos en la Ciudad” en 2018 (en febrero de 2019 reiniciaremos labores), ciclo que fue concebido para retomar 10 grandes escritores de la literatura universal que fueron amados por Estanislao Zuleta y a cuya divulgación dedicó su labor magisterial  y buena parte de su vida. Para el  cierre  de este año corresponde que abordemos ni más ni menos que a León Tolstoi, el autor de esas obras hechas para siempre que son Guerra y paz, La muerte de Iván  Ilich  y Ana Karenina, por mencionar las que son, quizás, sus novelas principales. Recuperando la reflexión de Zuleta sobre el autor ruso, desarrollada en función de las dos últimas novelas mencionadas y con la mira puesta en el amor y la muerte, esas dos fundamentales realidades que entretejen la vida humana, en esta conferencia adelantaré un itinerario que contará con las siguientes paradas:
  1. Zuleta, provocador del orden establecido y maestro de la lectura como arma libertaria.
  2. El arte en Zuleta como indagación de las posibilidades de la vida y como modo de existir.
  3. Iván Ilich como radiografía de una cultura que pretende  negar la muerte.
  4. Iván Ilich o la educación y el trabajo como expresiones desvitalizantes y desapasionantes.
  5. Ana Karenina y una pregunta lacerante: ¿Puede una pasión humana como el amor sostenerse en una institución social como el matrimonio?
  6. Iván Ilich, una vieja manera de ser hombre; Ana Karenina, una nueva manera de ser mujer.                        
  7. Iván Ilich o la petrificación en el tener; Ana Karenina o la apuesta por ser.
  8. Iván Ilich o quien fracasa al triunfar; Ana Karenina o quien triunfa al perder.
Ojalá este itinerario atraiga vuestra atención y nos podamos encontrar  este martes 6 de noviembre en la Piloto a las 6:30 p.m. para cerrar por 2018, y de la mejor manera, este querido evento que ha terminado siendo Diálogos en la Ciudad.
ADENDA: en la puerta del auditorio se estará vendiendo ($5.000) el #5 de nuestros Cuadernos del Centro de Estudios Estanislao Zuleta para la Reflexión y la Crítica, en el cual se encontrarán sendos escritos de algunos miembros del CEEZ, en los que hemos abordado la poesía, la literatura, el amor, los celos y el trabajo en la sociedad capitalista.
Carlos Mario González R.
Director del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)
Profesor de la Universidad Nacional

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Karl Marx: cuando las ideas se hacen actos (A 200 años de su natalicio)

 

Karl Marx: cuando las ideas
se hacen actos
(A 200 años de su natalicio)
En los tiempos que corren cada vez es más escaso aquel personaje en el que la gran pasión por el conocimiento y el pensamiento está entreverada con los variados desafíos que plantea la vida en lo personal y social; la sapiencia que da la espalda indiferente frente a los dramas de la existencia o el activismo que se desarma del saber y las ideas son algunas de las tantas formas en las que se esterilizan el pensamiento y la acción. Merece la pena por tanto —aunque no sea la única razón— conmemorar en los 200 años de su natalicio a un hombre como Marx, quien con su trayectoria vital testimonia la potencia de las ideas cuando están al servicio de las causas que convocan las más profundas convicciones. Una mirada que pueda remontar los escollos de la devoción o del prejuicio, que tanto daño le hacen a la concepción que se tiene del pensador alemán, permitirá una aproximación sopesada a distintos frentes en los que él encarnó, con sus actos, los imperativos derivados de su ideario. ¿Por qué consideramos a Marx un humanista? ¿Cómo se vinculan en él la teoría y la acción? ¿Qué nos dice su vida personal de las convicciones que lo animaron? ¿Cómo se vinculó en las luchas por un orden social que superara el capitalismo? Serán esas algunas de las preguntas que nos servirán para reflexionar sobre la vida y legado de Marx y cómo estos, después de 200 años, no dejan de hablarle a nuestro presente.

Para ello los invitamos a que nos acompañen en el auditorio de la Biblioteca Pública Piloto el próximo miércoles 17 de octubre.

Cordialmente:

Mateo Cañas Jaramillo.
Miembro del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ).

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