¿Ser joven y no ser revolucionario sigue siendo una contradicción en los términos? (A 50 años de mayo del 68)

¿Ser joven y no ser revolucionario sigue siendo una contradicción en los términos? (A 50 años de mayo del 68)

La historia del marxismo es lo suficientemente amplia para que ni siquiera toda una vida de estudio pueda agotar su riqueza. El Mayo francés de 1968 es uno de los momentos más particulares de esta historia, junto a la Revolución bolchevique y la Revolución cubana, por ejemplo, traza una línea que impone nuevos retos y que altera una única melodía, al aparecer como una pieza disonante en el mundo de la Guerra Fría y del Socialismo Real. Los meses de mayo y junio de 1968 son testigos de una de las posibilidades revolucionarias más importantes del siglo XX. En medio del ocaso de las sociedades del bienestar europeas construidas después de la Segunda Guerra Mundial, algo que palpitaba en el centro de Europa mostró su rostro al mundo entero. Lo que en principio se dio sólo como una seguidilla de protestas estudiantiles se vio fortalecido por la adhesión de los trabajadores y la intelectualidad francesa. Este espíritu y sus relaciones con nuestra actualidad es el que queremos ofrecerles en la conversación pública del próximo miércoles a las 6:30 pm., en la Biblioteca Pública Piloto. Esperamos como siempre que nos puedan acompañar para establecer un diálogo provechoso entre todos.

Leandro Sánchez Marín
Miembro del Centro de Estudios Estanislao Zuleta