Voluntariado

Voluntariado

Toda creación con la que nos topamos en el mundo ha sido producto del trabajo del ser humano, y esto hay que decirlo aunque suene a una verdad de perogrullo, porque es necesario recordar y refrendar que nada es producto de sí mismo. Algo tan intangible como una organización social es también, así como un objeto cualquiera, la concreción y la realización de la puesta en acción de músculo y cerebro humano, de inversión de capacidad, talento y tiempo, todo ello dispuesto en pro de una causa común, que permita, a quienes se incorporan a ella, vincular deseo y trabajo en tanto se identifican con dicha apuesta conjunta. El CEEZ, pues, para materializarse requiere de esa inversión de capacidad, compromiso y deseo, pero como todo proyecto alternativo que comprende que el trabajo en tanto es social no debe ser la generación de ganancias para el usufructo de unos pocos, sino la generación de unos frutos cuyo goce debe ser nuevamente social, se la tiene que ver con múltiples dificultades para generar las condiciones materiales y económicas necesarias para su gente. Y mientras se va dando ese esfuerzo, tan justo y necesario, se requiere de trabajo voluntario. Siempre se requerirá. En esa medida el CEEZ propende porque los que estén vinculados a él como miembros o asistentes solidarios aporten a su sostenimiento material; así pues, se les propone a unos y otros que hagan una retribución en forma de trabajo voluntario por la formación recibida, a partir de incorporarse a uno de los comités de trabajo del CEEZ. Se requiere que la implicación con la organización sea sincera, y ello implica la participación no sólo en lo que ella ofrece sino además en lo que ella necesita.