Borges, el memorioso (A 120 años del natalicio de Jorge Luis Borges)

Borges, el memorioso
(A 120 años del natalicio
de Jorge Luis Borges)
Que otros se jacten de lo que han escrito, a mi me enorgullece lo que he leído
Jorge Luis Borges
,,,
Conmemorar a Jorge Luis Borges es, por decir lo menos, vérselas frente a un hombre que buscó en la literatura la posibilidad de navegar a través de los misterios del mundo. Fue ensayista, cuentista, poeta, filósofo y siempre perplejo, aventurero de las letras y de los múltiples lugares y tiempos que el ser humano ha habitado y por los que ha dejado su huella. De niño recibe la biblioteca de su padre y el deseo de éste de ser escritor, dos asuntos que fueron fundamentales para su actividad literaria, pues la potencia de un Borges lector, uno que busca maestros y sabe ser aprendiz, se refleja en un Borges escritor, que maravillará al mundo con su literatura sobre hombres que no envejecen ni mueren, laberintos sin puertas ni muros y libros infinitos. Varios temas le acuciaron a lo largo de su vida con singular insistencia: la memoria, la muerte, la eternidad, el destino; todos ellos, bajo su pluma, se convierten en preguntas y en caminos posibles del pensamiento para aquel lector o lectora que se aproxima a él: ¿qué sería del ser humano si pudiera recordarlo todo?, ¿qué hace con su vida sabiendo ese final inapelable de la muerte?, ¿existe un destino que cumple sin falla alguna o acaso es artífice del mismo?
Les invitamos, entonces, a que sean nuestra compañía este miércoles 19 de junio, a las 6:30 pm., en la Torre de la Memoria de la Biblioteca Pública Piloto, para que conversemos sobre el escritor argentino Jorge Luis Borges.
,,

Vincent Restrepo
Miembro del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)

,,

Vea el vídeo de la conversación haciendo clic aquí:

Marx, pensador del individuo. (A propósito del texto Ensayos sobre Marx de Estanislao Zuleta)

Marx, pensador del individuo
(A propósito del texto
Ensayos sobre Marx
de Estanislao Zuleta)
Supongamos que el ser humano es ser humano y que su relación con el mundo es una relación humana. Entonces el amor sólo puede intercambiarse por amor, la confianza por la confianza, etcétera. (…) si quieres influir en otras personas debes ser una persona que estimule e impulse realmente a otros seres humanos. Cada una de tus relaciones con el ser humano y con la naturaleza debe ser una expresión específica, correspondiente al objeto de tu voluntad, de tu verdadera vida individual. Si amas sin evocar el amor como respuesta, es decir, si no eres capaz, mediante la manifestación de ti mismo como ser humano amante, de convertirte en persona amada, tu amor es impotente y una desgracia
Karl Marx
El contenido de esta conferencia es simple de enunciar: resaltaré a Marx como un defensor radical del individuo y de la dicha para éste de vivir centrado en la realización de la plenitud de sus posibilidades humanas. Contra la malhadada imagen de Marx como promotor de colectivismos en detrimento del individuo, más aún, de totalitarismos desconocedores y devaluadores de la condición personal, mostraré que, por el contrario, su fervor revolucionario anticapitalista nace y se sostiene en su irrestricta convicción de que las formas materiales de la sociedad burguesa han de superarse, simple y llanamente para crear condiciones de posibilidad que propicien que cada ser humano pueda desplegar la complejidad de su ser, afirmando así el goce de vivir su efímera existencia. Sin forzar las cosas, trataré de mostrar que Marx comparte el mismo ámbito espiritual de Freud y de Nietzsche (razón por la que tenderé nexos entre Marx y el psicoanálisis, de un lado, y Marx y el pensador de la transvaloración de todos los valores, de otro lado): que sólo somos en relación con otros, pero que ésta es una aventura que se termina dirimiendo en la escala del destino individual. La riqueza efectiva de una sociedad se mide en la riqueza espiritual conquistada por sus individuos, afirmación por la que se decanta Marx, tal como se infiere de las palabras suyas que cité al comienzo de esta invitación, las que son refrendadas por estas otras también provenientes de su pluma: “(…) en lugar de la riqueza y la pobreza de la economía política, tenemos al hombre rico como plenitud de la necesidad humana. El ser humano verdaderamente rico es aquel que necesita un complejo de manifestaciones humanas de la vida y cuya propia autorrealización existe como necesidad interna (…) El dominio del ser objetivo en mí, la expresión sensible de mi actividad vital, es la pasión que aquí se convierte en la actividad de mi ser”. Ojalá nos podamos encontrar en la Piloto para que reflexionemos sobre este Marx usualmente velado en la imagen que se suele transmitir de él.
                   
Carlos Mario González R.
Codirector del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)
Profesor de la Universidad Nacional

Vea el vídeo de la conversación haciendo clic aquí:

 

Maternidades mudas – Daniela Cardona Gómez

Daniela Cardona Gómez, directora del Centro de Estudios Estanislao Zuleta, fue invitada a Mujeres Confiar para escribir, en el marco de la celebración del día de las madres en Colombia y en varios países latinoamericanos, una crítica del relato dominante sobre la maternidad, que enaltece el sacrificio y propaga el mito de la mujer-madre que, según su reflexión, es incansable, perfecta, no-humana.

Muchos de los mensajes y las palabras que a simple vista se presentan como los más bellos y enaltecedores, están invadidos de ideas opresoras, injustas y nocivas. Detrás de unos y otras, sin saberlo o sin quererlo saber, se esconden las realidades más cuestionables. Una situación particular —una de mujer— nos ilustra esto, nos pone ante esos juegos de palabras, que no ocultan sino que configuran una realidad con la cual, para lamento de algunos, sobre todo de algunas, muchos se sienten identificados. Recientemente nuestro calendario —que marca fechas para recordar o para olvidar— nos trajo de nuevo aquello que se ha dado en llamar la celebración del día de las madres. Un día bastante propicio para que se hagan escuchar ese tipo de mensajes, que aturden de tanto adular: «Mi madre es tan buena como un ángel», «Nuestras madres, aquellas mujeres que hacen lo imposible para dar todo por nosotros», «Gracias por la paciencia infinita y el amor incondicional de las madres», «El amor y los cuidados de una madre no tienen límites». Quienes los dicen quedan en paz con su conciencia, pues se han sumado a las voces de un reconocimiento hegemónico patriarcal, que no ve a la humana que ha debido olvidarse de sí, perderse en esa forma de la maternidad; la que, a su vez, ha monopolizado la definición de lo femenino.

Una maternidad que sacrifica una existencia y un proyecto propio, porque importa es el proyecto que se delinea con la nueva vida que ha llegado al mundo; una maternidad que desgasta física y psíquicamente a la mujer-madre porque debe cuidar y amar sin límites; una maternidad pura bondad que debe acallar las amarguras y enojos de la mujer insatisfecha; una maternidad que absorbe el tiempo de la mujer en el trabajo de los cuidados, en la entrega completa a sus hijos; una maternidad que sigue propagando el mito de la mujer incansable, perfecta, no-humana. En esos mensajes triunfan la naturaleza y el catolicismo (con su aplastante modelo de mujer y madre basado en la Virgen María), y se siguen reproduciendo los sentidos binarios del patriarcado: la mujer-madre ha de estar de espaldas a construir una existencia propia, que se crea en el abanico de posibilidades que ofrece el mundo; el hijo, el hombre, han de jugarse su destino más allá de los muros del ámbito privado.

A la mujer-madre que ha penetrado el mundo de lo público, se le sigue exigiendo moverse en ese binarismo; si ha ido al mundo es sólo para retornar con más dádivas al hogar. La humanidad si bien ha aprendido a controlar la natalidad, desligando la sexualidad de la reproducción, no ha fracturado del todo, a nivel ideológico, la ecuación mujer=madre=naturaleza. A la mujer que no es madre se le exige encarnar los valores de la feminidad patriarcal (abnegación, sumisión, servicio, cuidado, etc.), como si fueran una esencia suya, en los diferentes espacios que habita; a la que es madre se le quiere retornar taxativamente, como diría Simone de Beauvoir en su valioso libro El segundo sexo, a la servidumbre de la especie. Dirán los voceros del discurso opresor: «Si la naturaleza ha dotado a la hembra humana de la capacidad reproductora, esa capacidad debe traducirse al ejercicio sin límites y reproches del cuidado de la vida. Si la madre está dotada de las cualidades femeninas, entonces está llamada a renunciar a su propia existencia y darse toda a su progenie».

La celebración del mito de la mujer-madre, que cínicamente las saca un día de la cocina, de la limpieza de la casa, de los límites del mundo privado, sumado a los mensajes que acompañaron tal festejo, circulando por WhatsApps, por cartelitos de colores, en cartas inauténticas, en propagandas que rinden culto a la voz dominante, no hicieron otra cosa que redimir, por un año más, la conciencia de hijos y padres, la conciencia de una sociedad inmersa en una masculinidad hegemónica, que aún no tiene el coraje para develar del todo las infamias que se esconden detrás de su idea de amor materno.

Una de las infamias que esconde es el trabajo doméstico y de cuidado no remunerado. El documento Cuenta Satélite de Economía del Cuidado, publicado el 30 de agosto de 2018, acatando lo expuesto en la Ley 1413 de 2010, evidencia en sus estadísticas de manera alarmante como las mujeres en Colombia siguen asumiendo la mayor cantidad de este tipo de trabajo; por dar sólo un ejemplo: el porcentaje de tiempo de dedicación anual al suministro de alimentos es del 87,0%, por parte de las mujeres y del 13% por parte de los hombres. Cualquiera sea la variable de la economía del cuidado (limpieza y mantenimiento del hogar, mantenimiento de vestuario, etc.) que se tome, y cualquiera sea el cruce que se haga de ésta, por ejemplo con la edad de las mujeres, su nivel de estudios, los tipos de familia a los que pertenecen, son ellas las que dedican mayor tiempo al trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, reproduciéndose así la figura de la madre confinada exclusivamente a este tipo de trabajo y la figura de la madre aplastada por la doble jornada de trabajo. No escapa al mito de la feminidad ni a la opresión de género la mujer que no es madre. Y qué bien se sirve el capitalismo de ese mito que al enaltecer subyuga: el mismo documento arroja para el 2017 la no menospreciable cifra de 185.722 billones de pesos del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado. El capital no sólo ha sabido explotar al proletariado consumiendo su fuerza de trabajo, sino a esas mujeres de la economía del cuidado que aumentan las ganancias de la clase dominante en tanto el valor que ellas incorporan en la reproducción de esas fuerzas de trabajo, no es pago. Del mito de la feminidad y de la idea de un amor materno que lo da todo, se han servido, además, los gobiernos que no titubean en el recorte de la inversión social y que no despliegan acciones contundentes para generar políticas que reconozcan monetariamente ese trabajo en mención, que distribuyan las tareas de los cuidados o que hagan de éstas una responsabilidad no sólo de las familias sino del Estado. Mientras más se atente contra los derechos sociales más opresión habrá sobre las mujeres . Admirable, sin embargo, han sido las luchas de las feministas que han alzado la voz en contra de este orden de cosas, y que hoy tienen temblando, por los movimientos estructurales que pueden llegar a ocasionarse, a los defensores de la discriminación de las mujeres.

El día de las madres que recién se ha celebrado oculta esta explotación, así como la idea de que la mujer no encuentra necesariamente su realización en el ser madre. La queja de la mujer-madre por sus deseos insatisfechos se enmudece en el ruido de la fiesta patriarcal. Ningún ser humano puede realizarse en la unilateralidad, en la entrega a los cuidados de un hijo, pues éste no responde a la multiplicidad que contiene la vida: más allá de él está el ejercicio de la ciudadanía, la participación en una causa social, la amistad, el amor pasional, la relación con el conocimiento, la ejecución de otros tipos de trabajo. Dar vida no es igual a forjar un proyecto existencial propio: el hijo puede hacer parte de éste, pero no es el proyecto mismo; éste ha de hacerse de cara al deseo, al mundo y sus posibilidades . Una vida que se hace en función de la vida de otro, puede terminar cocinando el odio más amargo por aquel con quien se ha generado el lazo de dependencia. Mucho tiempo aún falta para que la celebración del día de las madres celebre unas maternidades libres, que amen desde la libertad: reconocidas por la amplitud de su proyecto vital y no porque negaron el mismo, en tanto se sacrificaron por un hijo y por una familia.

Daniela Cardona Gómez
Directora del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)

Vea la columna original aquí

 

De la esperanza socialista al cerco capitalista (A 60 años del triunfo de la Revolución cubana)

De la esperanza socialista
al cerco capitalista
(A 60 años del triunfo
de la Revolución cubana)

Un primero de enero de 1959 se vislumbraba desde una isla, en el centro de América, un nuevo aliento emancipatorio para nuestra humanidad. Una insurrección armada con obreros, campesinos e intelectuales en su seno derrocaban el régimen de Fulgencio Batista, el sueño de muchos revolucionarios, arrebatar el poder a los opresores y ponerlo al servicio de la justicia humana y social, se acariciaba con más ahínco hace sesenta años.

Con la victoria del Movimiento 26 de Julio, se tiene un nuevo referente, una nueva experiencia de poder político y popular que ejemplifica otras maneras de dirigir una revolución y construir el socialismo. En medio de una guerra fría y ante el celo imperioso de la burguesía internacional que buscaba minar a toda costa los avances de los barbudos cubanos, éstos se vieron obligados a establecer relaciones comerciales y políticas con la entonces Unión Soviética para velar por su defensa y subsistencia.  Pero también, en la dirigencia de Fidel y en los tiempos de política institucional en los que estuvo Guevara, se dieron esfuerzos titánicos para que Cuba lograra una independencia económica, su ejemplo de internacionalismo es una clara muestra de no quedar a merced de la URSS, buscando generar contactos y apoyos con otros pueblos del mundo.

Sea este aniversario de la Revolución cubana para responder con lo que nos es posible estando a la altura de su estudio;  la interpretación sobre el pasado de los socialismos, de sus retos, contradicciones y dificultades es un tema de crucial importancia para los que sostenemos aspiraciones de transformación radical de la sociedad. No volvemos a esos contextos por complacer una nostalgia con el pasado, volvemos para tener una fundamentación y no quedar a merced de tergiversaciones y usos amañados sobre la historia de tan importantes acontecimientos.

Santiago Alarcón
Miembro del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)

Vea el vídeo de la conversación haciendo clic aquí:

 

 

En Nietzsche, ¿qué significa pensar? (A propósito del texto Comentarios a Así hablaba Zaratustra de Estanislao Zuleta)

En Nietzsche, ¿qué
significa pensar?
(A propósito del texto
Comentarios a Así
hablaba Zaratustra
de
Estanislao Zuleta
“El peor enemigo con quien puedes encontrarte serás siempre tú mismo”.
Nietzsche.
Como nos pasa con el amor, al cual tendemos a considerar como si fuera UNO y como equivalente al BIEN, igual nos sucede con el pensar: lo tomamos como si tuviera una única expresión y como si su realización siempre nos favoreciera. No obstante, esto es lo que objeta Nietzsche; para él hay versiones distintas del pensar y, en algún caso, de la misma forma que se dan amores que conducen a lo peor, hay caminos del pensar que conducen a la negación de la vida, más aún, él nos advierte que el nihilismo, entendido como desprecio de la existencia, es la fuerza que históricamente ha regido nuestra relación con el pensar. A la figura del pensamiento dogmático, su resentimiento y su concepción negativa de la felicidad, Nietzsche contrapone la imagen del pensamiento trágico, su afirmación de la vida y su idea de la felicidad como consecuencia de la lucha perseverante por conquistar dimensiones creadoras para la experiencia vital, no sólo propia, sino de los demás. Tomaré como referencia, entonces, esta crucial oposición que establece Nietzsche, con el propósito de aclarar qué significa pensar para el autor de “Zaratustra” y cómo podemos hacernos a su reflexión en tanto arma crítica contra una cultura como la nuestra que deambula entre no querer pensar o hacerlo por la vía nihilista, es decir, volviéndolo una fuerza contrapuesta a la vida y negadora de ésta. En consonancia con el propósito enunciado, seguiré en mi exposición el siguiente derrotero:
1. Qué no es pensar. 2. Qué significa pensar. 3. Posiciones del sujeto para acceder a la posibilidad de pensar. 4. Dos expresiones antagónicas: el pensar dogmático y el pensar trágico.                      

Carlos Mario González R.
Codirector del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)
Profesor de la Universidad Nacional

Vea el vídeo de la conversación haciendo clic aquí:

 

La universidad como sistema de prohibición del deseo y el pensamiento propios – Carlos Mario González

…dicho estudioso, exclusivamente especialista, es semejante
al obrero de una fábrica, que durante toda su vida no hace
otra cosa que determinado tornillo y determinado mango,
para determinado utensilio o determinada máquina, en lo
que indudablemente llegará a tener increíble maestría (…).
La «fidelidad en los detalles», la «fidelidad del recadero»,
se convierten en temas de ostentación, y la falta de cultura,
fuera del campo de especialización, se exhibe como señal
de sobriedad.
—Nietszche

Haga clic aquí para descargar el artículo

Carlos Mario González propone en su texto La universidad como sistema de prohibición del deseo y el pensamiento propios una mirada crítica a la universidad de nuestro tiempo, en tanto forma de institucionalización del conocimiento de la que se ha dotado el capitalismo para obtener dos necesarios efectos encaminados a garantizar su reproducción: de un lado, la formación de un profesional que debe reunir tres atributos, a saber: idoneidad, responsabilidad y docilidad; y de otro, un individuo que acepte pasivamente ser objeto de una formación monstruosa que termina haciendo de él alguien que sabe cada vez más de cada vez menos o, para decirlo de otra manera, alguien hipertrofiado en un detalle y, simultáneamente, atrofiado en todo lo demás que no tenga que ver con su condición de trabajador, es decir, ignorante en lo concerniente a su ser y a su vida personal y colectiva, un sabio-bárbaro. El recurso para lograr este profesional competente, adaptado y domesticado es el de una modalidad de educación que en sus formas, diseños y metodologías desconoce al sujeto en las do dimensiones más propias de sí: el deseo que lo habita y el pensar como rasgo propio.

 

 

Rosa Luxemburgo en tres facetas suyas: el amor, el arte y la cárcel (A 100 años de su muerte)

Rosa Luxemburgo en tres
facetas suyas: el amor,
el arte y la cárcel
(A 100 años de su muerte)

Hace cien años dejó de latir uno de los corazones más valientes que la humanidad haya podido conocer. Era el de Rosa Luxemburgo, una de las dirigentes históricas del socialismo que, junto con Karl Liebknecht, el 15 de enero de 1919, eran vilmente asesinados. Crímenes que se hicieron con la complicidad del partido en el que Rosa había militado por años bajo las banderas del marxismo, el SDP (Partido Socialdemócrata Alemán).
Por su carácter indomable, por su incorruptible sentido de la justicia y su ardiente defensa de la revolución, Rosa Luxemburgo se convirtió en una de las enemigas más incómodas de los esbirros del poder, tanto de la izquierda como de la derecha. Estuvo siempre atenta para criticar con contundencia los desvíos que la socialdemocracia alemana iba teniendo con su reformismo, su revisionismo y al abdicar del internacionalismo proletario cuando apoyaron la intervención de Alemania en la primera guerra mundial.
Pero ese mismo corazón que palpitaba justicia y revolución, también se insuflaba con los más elevados sentimientos. La Rosa roja, era también vibrante en el amor, su correspondencia con Leo Jogiches, Kostia Zetkin, Paul Levi y Hans Diefenbach son testimonio de la hondura con que se entregaba a la pasión amorosa. Y en su estadía en la cárcel como en sus estudios de arte, da cuenta también de esa mirada poética con la que esta revolucionaria veía la vida y la dotaba de significación con todo aquello que experimentaba; sus alegrías, sus tristezas y hasta la más mínima preocupación se volvían el detonante de su palabra reflexiva.
A esta mujer queremos rendirle un sincero homenaje, resaltando en ella, la revolucionaria, esa capacidad que tuvo para enhebrar en su vida pasiones como el arte y el amor.

Santiago Alarcón
Miembro del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)

Vea el vídeo de la conversación haciendo clic aquí:

 

 

 

 

Ciencias Naturales y Ciencias Sociales: ¿dos destinos irreconciliables del conocimiento? (A propósito del texto Ciencias Naturales y Ciencias Sociales de Estanislao Zuleta)

Ciencias Naturales y
Ciencias Sociales:
¿dos destinos irreconciliables
del conocimiento?
(A propósito del texto
Ciencias Naturales y
Ciencias Sociales
de Estanislao Zuleta)

En nuestro tiempo se presentan, como alguna vez dijo Charles Percy Snow, dos culturas intelectuales que se recelan, incluso que se desprecian mutuamente: la de las ciencias formales y naturales, por un lado, y la de las ciencias sociales y humanas, de otro. Físicos, matemáticos, biólogos, etc. que ignoran, si es que no desprecian abiertamente, todo lo que verse sobre el ser humano; humanistas que desconocen olímpicamente todo lo que tenga que ver con las ciencias mal llamadas “duras”. Saber lo más del campo propio y ser un completo analfabeta en lo otro, es una actitud que abre un abismo de incomprensión mutua y, lo peor, de desvaloración de lo que la “otra” cultura encarna. Aún hay más: cada una de las mencionadas culturas se toma como superior y asume como si fuera cosa baladí lo que hace su par. Esta amputación promovida por la educación familiar y ratificada por la escolar, y, sobre todo, por la académica, esta formación conducente a la constitución de un sabio-bárbaro, ¿es ya irreversible?, ¿saber de lo humano autoriza a ser un ignorante en el conocimiento cruzado por las matemáticas?, ¿saber de lo matemático y lo natural exime de entender lo humano y lo social, cual si esto fuera accesorio? En esta conferencia trataré de examinar las causas, las falacias y las consecuencias que han propiciado esta lamentable ignorancia-sabia o esta sabiduría-ignorante que hoy nos caracteriza afectando negativante nuestra experiencia vital; pero también trataré de desvirtuar la pretendida superioridad que cada una de las dos culturas cree poseer frente a la otra, al igual que apoyándome en los conceptos de deseo y pasión esbozaré cuál sería el camino formativo que permitiría superar esta mutilación ontológica y lograr aquella persona que testimoniaba Terencio cuando afirmaba “nada de lo humano me es ajeno”, en otras palabras, y a la manera de una crítica al modelo de civilización que nos gobierna, señalaré desde la teoría del sujeto del deseo la posibilidad de constitución de un ser humano que en vez de excluir una de las culturas sabría integrarlas a ambas en su ser y en su vida. Les invito, pues, a que compartamos esta reflexión que tendrá en Estanislao Zuleta uno de sus referentes teóricos.

Carlos Mario González R.
Codirector del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)
Profesor de la Universidad Nacional

Vea el vídeo de la conversación haciendo clic aquí:

Volver a Freud: el malestar que no nos da tregua (A 80 años de su muerte)

Volver a Freud: el malestar
que no nos da tregua
(A 80 años de su muerte)

Por textos como el Malestar en la cultura, Freud ha sido estigmatizado bajo el rótulo de pesimista. Su afirmación de que la cultura trae consigo un carácter insalvable de insatisfacción no da lugar a falsos consuelos: un desarrollo cultural está atado a una ampliación de las restricciones e inhibiciones, como ligado está a un aumento del sentimiento de culpa que pesa sobre el ser humano. La cultura, que lucha por contener la esencial hostilidad humana, aquélla que amenaza permanentemente con disolver la vida en sociedad, sería, pues, el motivo de una gran infelicidad. Pero acaso tal rótulo de pesimista no sea más que una defensa contra el malestar que nos causaría tirar los velos que cubren la verdad: velos que sostienen las ilusiones de retornar a una edad perdida de siglos dorados como los que evoca melancólicamente Don Quijote, o velos que son las ilusiones mesiánicas de paraísos futuros, en los que una cualificación cultural traería la armonía y eliminaría las dificultades e insatisfacciones que ahora nos significa la convivencia.
Por Freud, por su amor a la verdad, por saber ir a ella a partir de la ilusión sin perderse en sus placenteras brumas, queremos hacerle este humilde homenaje a 80 años de su muerte, en una conversación que versará sobre aquel texto de 1930, en el que se esconde quizá una de sus más duras enseñanzas. Para ello, como siempre, les queremos invitar muy cordialmente a que nos acompañen.

Santiago Piedrahíta
Miembro del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)

Vea el vídeo de la conversación haciendo clic aquí:

La universidad como sistema de prohibición del deseo y el pensamiento propios. (A propósito del texto Educación y Democracia de Estanislao Zuleta)

La universidad como sistema
de prohibición del deseo
y el pensamiento propios.
(A propósito del texto 
Educación y Democracia de
Estanislao Zuleta)

En esta ocasión he preferido invitarles a la conferencia que ofreceré el martes 5 de febrero en la Piloto, remitiéndolos a la presentación que María Alejandra Mena, miembro del CEEZ, ha hecho de mi artículo “La universidad como sistema de prohibición del deseo y del pensamiento propios”, que aparecerá en nuestros Cuadernos del Centro de Estudios Estanislao Zuleta #6 y cuyo lanzamiento será ese mismo día, artículo que lleva igual título que la conferencia que presentaré. Las palabras de María Alejandra Mena:

“En primer lugar, Carlos Mario González propone en su texto La universidad como sistema de prohibición del deseo y el pensamiento propios una mirada crítica a la universidad de nuestro tiempo, en tanto forma de institucionalización del conocimiento de la que se ha dotado el capitalismo para obtener dos necesarios efectos encaminados a garantizar su reproducción: de un lado, la formación de un profesional que debe reunir tres atributos, a saber: idoneidad, responsabilidad y docilidad; y de otro, un individuo que acepte pasivamente ser objeto de una formación monstruosa que termina haciendo de él alguien que sabe cada vez más de cada vez menos o, para decirlo de otra manera, alguien hipertrofiado en un detalle y, simultáneamente, atrofiado en todo lo demás que no tenga que ver con su condición de trabajador, es decir, ignorante en lo concerniente a su ser y a la vida personal y colectiva, un sabio-bárbaro. El recurso para lograr este profesional competente, adaptado y domesticado es el de una modalidad de educación que en sus formas, diseños y metodologías desconoce al sujeto en las dos dimensiones más propias de sí: el deseo que lo habita y el pensar como rasgo propio.”

Carlos Mario González R.
Director del Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ)
Profesor de la Universidad Nacional

Vea el vídeo de la conversación haciendo clic aquí:

 

footer test