A Eduardo Gómez, miembro honorífico del CEEZ

Eduardo Gómez, escritor y poeta

No hay honor en llamarse a sí mismo revolucionario cuando la lógica de la historia ofrece todas las garantías para la transformación social; es en la angustia que la adversidad del mundo produce donde la osadía del deseo revolucionario reclama su existencia. En un mundo donde los viejos no ven en nuestros anhelos y reclamos más que actitudes pueriles, la figura de un hombre octogenario que insiste en el declive del capitalismo y el reconocimiento de las fuerzas juveniles como motor del cambio social resulta inspiradora.

Conocemos la limitación de nuestras fuerzas y sabemos de la desproporción de nuestra lucha, pero no vacilamos en identificarnos con la osadía de Eduardo Gómez antes que con la tranquila certidumbre que ofrece el mundo dado. Conocemos también esta oferta tramposa: el capitalismo, pese a su ferocidad, se hace pasar por el más prudente de los sistemas para exigir legítimamente prudencia a todos los que domina. Prudencia, resignación, mesura y demás actitudes de este tipo han sido profesadas siempre como las más altas virtudes por todos aquellos sistemas que han identificado el riesgo que les significa un deseo verdaderamente apasionado. Eduardo es un convencido de que en un mundo injusto una vida tranquila es inmoral; ante la tentadora oferta del mundo de una serena vida ascética, él ha elegido una vida regida por la voluptuosidad de su deseo estético, ha hecho suya la máxima clásica de hacer de la propia vida una obra de arte.

La convicción política a Eduardo no le viene pues dada de la linealidad que los hechos del mundo ofrecen —si así fuera de seguro habría declinado en el camino como muchos de sus compañeros—, lo que ha permitido que su lucha, en lugar de menguarse con los años, se haya ennoblecido ha sido la osadía de ese deseo estético. El arte no toma sus reglas de la lógica de los hechos sino más bien de lo que los hechos esconden. El artista tiene la virtud de ver la verdad más allá de los hechos y de redimir esa verdad a través de la forma estética. Cada palabra de Eduardo es redentora: está cargada de esa fuerza portentosa que salva la verdad.

Sólo es bella una sociedad justa, mientras esa sociedad no exista, la belleza será la promesa de esa justicia. La estética no es una esfera independiente del mundo: es tan necesaria la estética para conquistar la libertad como la política para conquistar la belleza. ‹‹ La libertad política —dice Schiller— es la obra de arte más perfecta ››. Poesía y política, estética y ética; la praxis de Eduardo es para nosotros testimonio de que los mundos subjetivo y social, lejos de repelerse, se necesitan mutuamente. Eduardo encarna la figura del artista comprometido que sabe que su arte es suyo y de la humanidad, motivo por el cual hace de su talento una fuerza revolucionaria.

Desde el Centro de Estudios Estanislao Zuleta elogiamos la vida de este hombre y deseamos reconocer su lucha, su obra y su compromiso con el legado de Estanislao Zuleta nombrándolo Miembro Honorífico de nuestra organización. Deseamos que este reconocimiento dé a Eduardo la certeza de que su lucha no se agota con él, que esta modesta organización la recibe y la hace suya; de nuestra parte asumimos con este nombramiento la responsabilidad de estar a la altura de tan admirable subjetividad.

El trabajo hoy como negación cotidiana de nuestro ser

El trabajo hoy como negación
cotidiana de nuestro ser

«Mientras permanezca trabajando, además de esforzar los órganos que trabajan, el obrero ha de aportar esa voluntad consciente del fin a que llamamos atención, atención que deberá ser tanto más reconcentrada cuanto menos atractivo sea el trabajo, por su carácter o por su ejecución, para quien lo realiza, es decir, cuanto menos disfrute de él el obrero como de un juego de sus fuerzas físicas y espirituales.»
(Capítulo V – El Capital)

Hace ciento cincuenta años el mundo veía cómo, desde las entrañas del continente europeo, se le asestaba uno de los golpes más efectivos a la ya consolidada sociedad capitalista, ese golpe del que jamás se repondrá fue un libro, publicado hace 150 años, llamado El Capital. Sino el único, por lo menos el primero que develaba con toda nitidez el funcionamiento real de una sociedad regida por el modo de producción capitalista, radiografiando su lógica interna, su inevitable proceso de explotación cada vez más creciente y despiadado sobre la naturaleza y el ser humano, todo ello para lograr una finalidad intocable: la acumulación ilimitada de riqueza.
El CEEZ homenajeará este año, tanto a dicho libro como a su creador, Karl Marx, referente conceptual de Estanislao Zuleta y de nuestro Centro de Estudios. Pero no es la conmemoración de la fecha como un acto protocolario para estar en sintonía con aniversarios históricos, pues como lo podrán evidenciar quienes nos acompañen el próximo 21 de junio, tanto Carlos Mario González como Daniela Cardona y Juan David Gómez, hablarán y expondrán en su conversación lo que es el fruto de la formación intelectual que en el seno de nuestra organización emprendemos, abordando en esta ocasión uno de los asuntos cruciales en El Capital de Marx: el problema del trabajo en el sistema capitalista, y cómo dicho sistema mediante el trabajo explota a los trabajadores asalariados -esos que la única propiedad que tienen es su fuerza de trabajo- y les expropia cotidianamente los sentidos que les permitirían expandir su existencia más allá del automatismo al que se someten en el diario vivir.
En tal conversación no haremos más que exponer el homenaje que le hacemos cada ocho días a un texto como El Capital cuando en los seminarios del CEEZ lo volvemos objeto de estudio y reflexión sistemática, y no de simples evocaciones simpáticas.

Vea el video de la conferencia haciendo click aquí:

La voluntad de entender y transformar la vida (Estanislao Zuleta)

La voluntad de entender
y transformar la vida
(Estanislao Zuleta)

¿Acaso Freud, Marx o cualquiera otro, así sea sólo un buen divulgador de la cultura, pudieron llegar a ser lo que fueron sino confrontándose con los grandes pensadores y sobre todo consigo mismos, sin necesidad de pasar por una clase y presentar exámenes?
—Estanislao Zuleta

Uno de los rasgos que caracteriza la madurez de una sociedad es su capacidad de significar, valorar, preservar y desarrollar el tesoro cultural que le han legado las generaciones precedentes, esquivando el riesgo de dejar que esa herencia se diluya o se fosilice.
Estanislao Zuleta es un pensador sui-generis en la historia de nuestro país, un pensador que, allende sus errores y limitaciones, debe ser reconocido, conocido y transmitido mediante el expediente de acoger su obra para pensarla. En esta conferencia abordaré tres puntos en relación a la herencia de Zuleta y a la necesidad de saber hacer lo pertinente para que ésta no se extinga: 1) ¿Qué es lo que caracteriza y diferencia a Estanislao Zuleta frente a otros importantes pensadores que hemos tenido en la historia de Colombia, es decir, qué es lo propio de él, lo que lo singulariza en nuestro devenir cultural?; 2) ¿Qué quiere decir transmitir la empresa de un pensador más allá del tiempo en que desenvolvió su existencia?; 3) ¿Cuáles son los peligros, las tergiversaciones que amenazan la transmisión de la obra de Estanislao Zuleta y cuáles son las condiciones imprescindibles para que esta obra siga haciendo presencia en nuestra sociedad, de tal manera que las nuevas generaciones la recojan, la piensen y la desarrollen, evitando que el destino de este singular pensador antioqueño y colombiano sea el de ver colgado su impasible retrato en el museo inofensivo de las “figuras culturales de la historia patria”?
Pero esta invitación comprende una segunda parte. Para el Centro de Estudios Estanislao Zuleta (CEEZ), organización que asume que su fundamental tarea es el combate ideológico, es un orgullo anunciar que ese martes 6 de junio será la iniciación de una bella y comprometedora aventura que asumimos como un decisivo paso cualificador de nuestro proyecto social e intelectual: la materialización de una línea editorial propia, la cual dará a luz cada cuatro meses un libro, constituyendo así una serie que llevará por nombre “Cuadernos del Centro de Estudios Estanislao Zuleta para la reflexión y la crítica”. El libro que este 6 de junio inaugurará la serie, tiene por título La voluntad de entender y transformar la vida, y comprenderá dos escritos, uno de Eduardo Gómez y otro de Carlos Mario González, ambos en la perspectiva de recoger a Estanislao Zuleta y de avanzar reflexionando sobre problemas que él nos dejó planteados.
Ahora, como el CEEZ abre este nuevo frente de su compromiso social asumiendo que un libro es una “herramienta de lucha”, hemos apostado por publicar un bello texto de 110 páginas, sin buscar beneficio económico con él, privilegiando el acceso de quienes nos interesan como destinatarios: todo aquel que tenga el deseo de entender y cuestionar el mundo que tenemos y la vida que hacemos, razón por la cual los asistentes a la Piloto podrán acceder al ejemplar a un costo de $5.000. No está de más decir que los ensayos de los libros de aparición cuatrimestral serán escritos por miembros del CEEZ como fruto y expresión de la Escuela de Formación en Pensamiento Crítico que hemos constituido hace año y medio, en la cual laboramos en forma disciplinada semana a semana a la luz del propósito bien zuletiano de formar nuevas camadas de intelectuales críticos y comprometidos socialmente.
Para terminar, anunciarles que el segundo libro aparecerá el 3 de octubre y abordará el asunto “Sartre y Camus: la amistad es cosa de principios”, al tiempo que indicarles que las puertas del CEEZ están abiertas para cualquiera que desee aproximarse a nuestra labor o quiera solidarizarse con ella.

Vea el video de la conferencia haciendo click aquí:

Las crisis de la fe: de su Reforma a su refutación

Las crisis de la fe: de su
Reforma a su refutación

Decir que el hombre es un ser esencialmente en falta es señalar la crisis como condición estructural suya. Valga decir: lo humano se configura en virtud de la crisis y no a pesar de ella. Si el arte y la filosofía han sido genuinos intentos de lo humano para palear esta su condición estructural, no lo ha sido menos la fe. A la fe la atraviesa y habita la crisis. No pretendo negar con esto la existencia de personas que se han mantenido seguras de su fe, afirmo más bien que la fe, en tanto respuesta a una falta, necesita de la falta para existir; en este sentido la postura de aquellos religiosos convencidos, lejos de disipar la condición crítica del hombre, la afirman. La religión cristiana particularmente ha sido consciente de esta condición crítica de la fe, de allí las innumerables reformas en su historia, siendo el hecho conocido como La Reforma el más trascendental. Conscientes de que pensar la fe es pensar la condición humana, en el Centro de Estudios Estanislao Zuleta rendimos un homenaje crítico a esta gesta encabezada por Martin Lutero hace 500 años. Un homenaje que trata de reconocer las grandezas y las miserias que este acontecimiento ha producido en la historia, con la intención última de reivindicar el humanismo que grandes figuras del siglo XIX defendieron. Los invitamos pues a que nos acompañen en este homenaje donde estaremos conversando, junto con Vincent Restrepo y Carlos Mario González, sobre esta relación entre crisis y fe y amablemente les solicito que propaguen esta invitación a sus conocidos.

Vea el video de la conversación haciendo click aquí:

En primer lugar, soy escritura (Katherine Mansfield)

En primer lugar,
soy la escritura
(Katherine Mansfield)

Murió muy joven, demasiado joven, apenas de 34 años, pero fue suficiente para vivir una vida intensa, para hacer una literatura inolvidable. Se integró a esa serie de valientes mujeres (Lou Salomé, Isadora Duncan, Camille Claudel, Marguerite Yourcenar, Milena Jesenska, etc.) que a comienzos del siglo xx reclamaron para sí el más preciado bien humano: la autonomía personal, y que con su particular actitud mucho contribuyeron a desbrozar el camino de la libertad para las mujeres venideras. El amor, la sexualidad, la muerte, el matrimonio, la soledad, la angustia, la enfermedad fueron asuntos cercanos a su vida y a su obra. Como Kafka, como Chejov, como Proust, coetáneos suyos, murió sin querer morir.
A conocer un poco a esta feliz y adolorida mujer, a aproximarnos al valor de su obra, a seguirla en sus luchas y en su soledad, a acompañarla en su indeseada caída en la muerte, en fin, a conocer un bello ser humano, es a lo que les invito en la Biblioteca Pública Piloto, este martes 2 de mayo a las 6:30 p.m.
Entretanto los dejo con unas palabras de Katherine Mansfield que la retratan de cuerpo entero: “El estado de indiferencia es realmente extraño en mi naturaleza y vivir en él es la única forma de infierno que yo puedo concebir”.

Vea el video de la conferencia haciendo click aquí:

La deuda de los maestros con sus maestros: El caso de Estanislao Zuleta y Toño Restrepo

La deuda de los maestros
con sus maestros:
El caso de Estanislao Zuleta y
Toño Restrepo
Está de moda rechazar a los maestros, negar su función referencial, alimentar la idea de ser hijo de si mismo y suponer que el conocimiento resulta del mero intercambio de opiniones. Quienes asumimos la enseñanza de Toño Restrepo y de Estanislao Zuleta pensamos muy distinto, pues éstos, herederos a su vez de pensadores como Platón y Nietzsche, reivindican que sólo se puede acceder a un saber fundamentado cuando hay una búsqueda que sabe partir del reconocimiento de que no se sabe, motivo por el cual se apresta a saber. Todo saber espontáneo e inmediato es una ilusión y una resistencia contra la producción de la verdad racional. Herederos creativos de su maestro Nietzsche, Toño y Zuleta nos permitirán conversar sobre asuntos decisivos que ellos supieron elaborar en su relación con el autor de Zaratustra, tales como qué es un maestro, cuáles son las condiciones de posibilidad para que el pensar se dé y qué lugar y función guardan para el ser humano los ámbitos de la historia y la política. Maestros ante su maestro, Toño y Estanislao nos ayudarán a entender en qué consiste aprender con humildad de otros para saber con sapiencia quién es uno mismo. A un diálogo sobre esto, como homenaje, además, a Toño Restrepo en sus 15 años de fallecimiento, es a lo que cordialmente les invito, al tiempo que les agradeceré si propagan entre vuestros conocidos esta invitación.

Vea el video de la conversación haciendo click aquí:

Un espantoso crimen: ser una mujer apasionada (Camille Claudel)

Un espantoso crimen: ser
una mujer apasionada
(Camille Claudel)

Bella, genial, rebelde, transgresora, incomprendida, amante apasionada, abandonada por el hombre que amó y, como colofón, encerrada en un manicomio por un hermano y una familia ultraconservadores y reaccionarios que quisieron así silenciar al miembro díscolo que los avergonzaba: he ahí los ingredientes que han delineado la leyenda romántica que se ha cernido sobre Camille Claudel y que ha obnubilado algo esencial de su historia: su inmensa calidad como artista, como escultora.
En esta conferencia les estoy invitando a recuperar la memoria de Camille Claudel, desplegando la reflexión sobre su trágica existencia, pero recuperando su valor como artista, de tal forma que la valoración que hagamos de ella nos la represente más allá de ser la discípula y amante de Auguste Rodin y la hermana loca de Paul Claudel.
Camille Claudel, una mujer apasionada, una mujer trágica en su vida, sí, pero también una mujer que talló una obra que por sí misma merece que en nuestros días la recordemos y la tengamos como un referente para elaborar nuestras propias actitudes ante el amor, la vejez, la soledad, la incomunicación humana, el miedo a descubrirnos ante el otro y muchos aspectos más de la vida. Para hablar de esto les espero en el auditorio, a la par que les agradecería que dieran a conocer esta invitación entre sus conocidos.

Vea el video de la conferencia haciendo click aquí:

La universidad como fábrica de uniformidad, ignorancia y docilidad

La universidad como fábrica
de uniformidad, ignorancia y docilidad
Ninguna institución más reverenciada en nuestra época que la universitaria; se dice de ella que es la base del desarrollo de la sociedad, que es el lugar que provee el avance cultural, que es el recurso social para que el individuo “sea alguien en la vida”, en fin, que en ella se centra la esperanza de un futuro mejor para todos. Es, pues, la universidad, una institución idealizada como ninguna en nuestra época.
Es esa idea la que queremos interrogar y objetar para mostrar que tras la imagen de “bien para todos”, la universidad opera como un dispositivo que forma a sus individuos ―al margen de su especialización, y en gran medida debido a esto― en una notoria ignorancia, una empobrecedora uniformidad y una lamentable docilidad, todo lo cual le permite reducir el saber a una simple función informativa y operativa, anulando toda la dimensión crítica de éste.
Conmemorando a Luis Antonio Restrepo en los 15 años de su fallecimiento, apoyándonos en el legado de su pensamiento y en el de su amigo Estanislao Zuleta, el próximo miércoles, a las seis y media de la tarde, en la Biblioteca Pública Piloto, tres miembros del CEEZ, Daniela Cardona, Juan David Gómez y Carlos Mario González, estaremos conversando de cara a los asistentes, y con participación de éstos en la última media hora, sobre el tema “La universidad como fábrica de uniformidad, ignorancia y docilidad“. La invitación, pues, es para que nos acompañen en este encuentro de la reflexión, la crítica y la conversación.

Vea el video de la conversación haciendo click aquí:

 

 

El cuerpo como fiesta para el amor y el arte (Isadora Duncan)

Isadora Duncan

¿Esta vez a quién les invito que traigamos del pasado para que con su vida y su obra podamos reflexionar sobre lo que nosotros somos y sobre lo que podrían ser nuevas formas y valores para nuestra vida? ¿A quién convocar este próximo martes para que nos hable de su existencia, con sus logros y derrotas, sus sueños y frustraciones, sus virtudes y miserias, sus creaciones y repeticiones, brindándonos así la posibilidad de pensar, a la vez, en la nuestra?

Será una mujer fascinante por la fuerza de su pasión, por la autenticidad de su compromiso vital, por la valentía con la que asumió su propósito de ser una mujer libre, incluso por el coraje con el que asimiló los fracasos con los que el destino nunca dejó de fustigarla. Su nombre: Isadora Duncan, la inmensa bailarina norteamericana inventora de la danza moderna. Isadora, la siempre cautivante y conmovedora Isadora, huracán de mujer en todos los sentidos de la palabra, capaz de arriesgarlo todo por un momento de éxtasis vital, rebelde llena de causas, en fin, Isadora, con algo de Virginia Woolf, de Margarite Yourcenar, de Lou Andrés Salomé, de Simone de Beauvoir y con mucho exclusivamente de ella, no sólo “bailó la libertad de la mujer”, sino que, a nombre de su intensa e indeclinable pasión por vivir, interrogó en forma activa todas las instituciones y prácticas en que se desenvuelve nuestra existencia: el amor, la feminidad, el matrimonio, la maternidad , el capitalismo, el dinero, la educación, la sexualidad, la patria, el devenir mercancía del arte, la muerte y muchas más, pero todas ellas gravitando en torno a lo que fue el eje de su vida toda: el cuerpo, ese prodigio en que somos por un efímero tiempo, que nos depara el enigmático goce de la sexualidad, que es lenguaje de nuestro ser y en el que se consumará nuestra muerte, ese cuerpo que puede ser libertad o prisión, dicha o dolor, deseo o rechazo, canto o gemido, que baila o renquea, en el que nos hacemos y nos deshacemos, ese cuerpo que es principio y fin de nuestra aventura, ese cuerpo, clave del ser humano, fue el privilegiado objeto de Isadora que no cejó nunca en cultivarlo a la espera de las dos alegrías supremas que nos puede regalar: la vivencia artística y el éxtasis del amor.

Esa es la Isadora que invito a traer hasta nosotros este martes, 6:30 p.m., Biblioteca Pública Piloto. Ojalá estén allí y que lo hagan saber de amigos y conocidos.

Vea el video de la conferencia haciendo click aquí: