Lectura y género

Formación de lectoras y lectores

En la lectura y la conversación subyace la esperanza de que en el encuentro con el otro —texto o sujeto— se pueda pensar mejor la vida individual y colectiva. Tanto en el leer como en el conversar acaece un diálogo en el que puede ocurrir un conflicto entre creencias y entendimientos ya estipulados y los nuevos sentidos que se proponen, abriéndose así la posibilidad del aprendizaje.
Pero este conflicto, este pensar contra nosotros mismos, no es nada fácil, pues exige que tengamos el coraje existencial de descifrar el lenguaje interno de los textos que leemos o de los discursos que escuchamos, lo que no es otra cosa que descifrar otras formas del pensamiento que pueden vulnerarnos en nuestra propia identidad: leer y conversar son prácticas que pueden llegar a significar pequeñas muertes de nuestro ser. Estanislao Zuleta lo dice de esta manera: «...ningún saber es el resultado de la posición de un sujeto neutral, sino la sistematización progresiva de una lucha contra una fuerza específica de dominación: contra la explotación de clases y sus efectos en la conciencia; contra las ilusiones teológicas, teleológicas o subjetivistas sedimentadas en la gramática y en la conciencia ingenua del lenguaje. Nadie ha llegado a conocer el marxismo, si no lo ha leído en una lucha contra la explotación; ni el psicoanálisis si no lo ha leído y sufrido desde un debate con sus problemas inconscientes». Esto mismo ocurre en lo concerniente a la lectura que nos lleva hacia problemáticas de género: sólo podrán cuestionarse y conocerse las relaciones entre hombres y mujeres, el insistente mandato de que éstas permanezcan como objetos, la angustia de superar la pasividad, los privilegios masculinos, entre otros asuntos, si ponemos en interrogación nuestro propio lugar en el mundo como hombres y mujeres, si nos permitimos ser vulnerados en los contenidos masculinos y femeninos que por siglos se nos han transmitido de manera unilateral. Páginas de ayer para mujeres de hoy, en sus círculos de lectura y en sus talleres creativos, buscó hacer de las prácticas de lectura y conversación ese conflicto existencial mencionado, ese combate contra las ideologías dominantes instauradas en el fondo de nuestra alma.
Queremos compartir, pues, los talleres creativos que pusieron en escena, gracias a las plumas de nuestras escritoras colombianas, diversas problemáticas de género, tales como la sexualidad femenina, las formas de la cotidianidad y la intimidad en tanto hombres y mujeres, la libertad de la mujer más allá de conquistas jurídicas, la nostalgia femenina por la vida no vivida. De igual manera, queremos compartir las creaciones (fotos-relatos, textos y videos) que emergieron de dichos talleres, las que se fueron configurando entre esos momentos de formación que proponían aquéllos: la conmoción estética, la lectura crítica de textos, la generación de una pregunta y la puesta en escena de una voz y una creación propias.

Fotorrelatos

Encontrarán fragmentos íntimos, asociados a una imagen significativa, de la vida de algunos de los hombres y mujeres que asistieron al taller que trabajó el Diario íntimo de Soledad Acosta. Los fotos-relatos reflejan las vivencias concretas de cada cual, de acuerdo al género sobre el cual se ha configurado su identidad.

Voces y textos

Escucharán dos textos: el de una asistente al taller del cuento El violín y el de un asistente al taller del cuento Cuatro mujeres y el voto libre, textos en los cuales dejaron plasmadas sus sensibilidades e ideas a partir de las reflexiones y momentos suscitados en los respectivos talleres.

Registro audiovisual de talleres