Marvel Moreno

(1939-1995)

Vida y obra

La escritora Marvel Moreno murió en París el 5 de junio de 1995 a los 55 años. Partió de Barranquilla, su ciudad natal, en la que nació en poco antes de cumplir treinta años, y jamás regresó. La distancia que se interpuso entre Marvel y su ciudad natal no significó beber de las aguas del Leteo, pues su decisión, lejos de oscurecer sus recuerdos (porque el espacio, al igual que el tiempo, puede ser otra forma del olvido y producir los mismos efectos, acaso con mayor rapidez), contribuyó a mantener vívida la memoria de esa Barranquilla en la que vivió su infancia y su juventud, porque gran parte de la obra narrativa de Marvel Moreno tiene como fundamento la rememoración de su ciudad o, más bien, Barranquilla es el escenario en donde la escritora le ha dado vida a sus personajes. Sin embargo, no se trata solamente de que sus raíces se encontrarán lejos, muy lejos, sino también, y sobre todo, de que el universo que encuentra Marvel Moreno es otro. En París, para sorpresa suya, los ancianos arrojan migas de pan a las palomas y éstas no parecen temer su presencia, un joven lee un libro en una plaza pública sin producir la hilaridad de los paseantes, y una joven pareja se besa en la boca sin que por ello arriesgue con perder su reputación.

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El primer libro de cuentos que Marvel publica, Algo tan feo en la vida de una señora bien (1981), que posteriormente, por voluntad de la autora, tomó el título de Oriane, tía Oriane, así como su primera novela En diciembre llegaban las brisas (1987) tienen como escenario la sociedad patriarcal del Caribe en la época de los años cincuenta; las instituciones, la religión, la sociedad entera se confabulan para crear un mundo cerrado, rígido y asfixiante —no sólo para las mujeres— que no ofrece ninguna posibilidad de ser distinta a la establecida, a saber, la de ser madre y esposa. La condena es segura; la liberación no es más que un sueño. Frente a ese muro insoslayable sólo queda la indiferencia, el aislamiento o la fuga…Tal vez no sea osado afirmar que Marvel narra lo que habría sido su suerte si hubiera permanecido en Barranquilla mediante la vida de las mujeres de su novela. Pertenecer a una familia de la alta burguesía barranquillera no la hubiera salvado de ello; incluso podría decirse que con más fuerza la sociedad hubiera presionado a ser la mujer que le correspondía. Aunque desde muy joven fue lectora y transgresora (la expulsaron a los quince años de un colegio religioso por defender la teoría evolucionista de Darwin), no dejó de hacer los rituales concernientes a toda mujer de su medio como ser presentada en sociedad cuando cumplió sus dieciocho años o asistir a las reuniones de las niñas de su clase en Barranquilla.
Hay un cambio de escenario en El encuentro y otros relatos (1991), su segundo libro de cuentos. La narración deja de tener como centro al Caribe y se enfoca en el continente europeo —aunque nunca dejan de aparecer las referencias a Latinoamérica en general y al Caribe en particular—. Es latente en los relatos el conflicto existente entre el deseo de libertad de la protagonista y la coartación de otro que despliega todo su poder para evitarlo; en este aspecto es significativo, ante todo, que quien ejerce esa coartación es otra mujer, la madre de la protagonista. La madre se convierte entonces en intermediaria de la moral establecida; a ella se le confía el trabajo de convertir a su hija en una «mujer íntegra», en hacer de ésta un amargo reflejo de lo que ella fue. Pero también hay otra mutilación presente en estos cuentos, acaso más dolorosa: la que ejerce una mujer sobre ella misma, incluso cuando ha contado con destinos alternativos a los que construye la sociedad patriarcal para la mujer: el de madre y esposa.
En los últimos años de su vida, Marvel Moreno se dedicó a escribir una segunda novela titulada El tiempo de las amazonas, pero que no ha sido publicada. Aunque hizo dos versiones de ella, la intención fundamental de Marvel fue la de narrar sus primeros años en París, una ciudad que se presenta desde las primeras líneas más libre y más abierta. La fiebre del Miramar (2001) es una obra póstuma. Reúne algunos de los cuentos que se habían publicado en revistas y que, en su mayoría, eran posteriores a El encuentro y otros relatos. Lo particular de La fiebre del Miramar es que las mujeres de los cuentos han conquistado ya cierto poder que les permite oponerse a las relaciones opresivas de su entorno.
Simone de Beauvoir decía que era condición para la creación que el artista se situara en el mundo, se experimentara como opresor u oprimido, como resignado o rebelde. Así las cosas, Marvel Moreno su situó en la ribera de los oprimidos y de los rebeldes. Para ella, la escritura fue, en principio, una herramienta para comprender la opresión que habían vivido por milenos las mujeres, y que seguía pesando sobre ellas, y su forma de reaccionar contra una estructura social coartadora de las posibilidades de tantos seres humanos. Pero, además, fue una búsqueda permanente de libertad como requisito indispensable —y a la vez el más difícil— de toda existencia. Toda la obra de Marvel está escrita desde esa perspectiva. Ella estaba convencida de que la humanidad se enriquecería cuando las mujeres fueran integradas a la sociedad y el futuro se les presentara como un pasillo que conduce a una puerta abierta. Por su obra invaluable, Marvel Moreno es una de las escritoras colombianas que merece ocupar el lugar destacado que la crítica literaria de nuestro país le ha negado, y que, con el proyecto Páginas de ayer para mujeres de hoy, hemos querido apartar del ostracismo literario en el cual fue recluida.
Reseña escrita por Alejandra Salazar

Reseña del cuento El violín

A lo largo de su vida el ser humano debe enfrentarse a la angustia y a la dificultad de decidir, y con ello morir en la posibilidad de ser otras cosas. Ante esta dificultad que nos depara la existencia, es fundamental contar con la palabra de otros/as (oral o escrita) para pensarnos y replantear lo que hemos sido, lo que somos y lo que queremos ser. El violín es, precisamente, un instrumento que nos permite a través de su narrativa, sensibilizarnos y cuestionarnos con la historia de una mujer que se encuentra atrapada en una terrible y profunda depresión que ha ensombrecido su existencia, pues ha reconocido tardíamente que la felicidad que prometían el matrimonio y la maternidad se ha quedado vacía.

 
 

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Alice, la protagonista del cuento, es una mujer escindida en dos tiempos: su pasado, que es el recuerdo de la renuncia a su realización como música, y su presente que amenaza su existencia con la soledad y el vacío. En su infancia el violín se había convertido en un refugio contra el aturdimiento que le producían los quejidos de su depresiva madre, quien, tras el abandono de su esposo, la había convertido en confidente de sus tormentos. Y aunque su talento la destinaba a ser la primera violinista de Francia, Alice decide un día, de forma inexplicable, abandonarlo. En palabras de la narradora: «… sin razón alguna se había mutilado, cortando los lazos que la unían a la vida». Alice va hacia el violín para escapar del drama femenino de su madre, pero este mismo drama —eso pareciera— la empuja a abandonarlo: «Por momentos tenía la impresión de que todos aquellos años de sufrimiento le habían desviado de su destino y el matrimonio con Cyrille había sido un modo de permitirle a su madre realizar, a través de ella, una unión feliz». El rompimiento de su relación con el violín la llevaba a un presente en el que no podía situarse ni reconocerse, ¿pero qué le impedía hacerlo?, ¿qué huella indeleble había dejado en su corazón esa renuncia? Como esposa no había sido feliz, y ahora su hija, única motivación para salir de la depresión, se casaría pronto distanciándose de ella.
El verano era la única época en que Alice se sentía con fuerzas para salir del hundimiento en que se había sumergido como se sumerge un pez bajo las aguas, y, entonces, podía tener una vida de mujer burguesa: cocinar, coser, limpiar, servir la comida, arreglar el jardín, recibir a sus visitas y a su hija en casa, parecer felizmente casada: «… le gustaba dar la impresión de ser equilibrada, serena; y sentirse admirada por sus almuerzos, su servicio de café, el orden perfecto de su casa»; tareas domésticas que, no obstante, escondían tras su repetición y aletargamiento la verdad de la vida no vivida; la huida del tiempo que hecho conciencia le recordarían el silencio del violín, el silencio de su deseo.
La historia de Alice nos sugiere una seria problemática frente a la cual han debido estar las mujeres: la angustia de decidir entre, como diría Simone de Beauvoir, el ser una mujer “íntegra” (realizarse únicamente como esposa y madre) o el alejarse de tal destino femenino para explorar otras sendas subjetivas, por mucho tiempo negadas a la mujer; una disyuntiva que aún hoy persiste y que El violín trae hasta nosotros dejándonos agudos y dolorosos interrogantes: ¿por qué la maternidad ha implicado una renuncia a proyectos de vida personales? ¿Qué puede ocurrir con la vida de una mujer cuando ésta decide por un camino unilateral como el de ser esposa y madre? ¿La angustia de encarar un sentido inédito en la existencia podría llevar a algunas mujeres a preferir optar por esa supuesta integridad de su género?
El violín es un cuento que merece ser leído por la sensibilidad que logra transmitirnos su narradora, a partir de una forma y un estilo poético que captura a quien lo lee; nos permite un acercamiento a la angustia que enfrenta Alice, y nos pone ante la tarea de encontrar las causas que la han llevado a la depresión; a ella y a muchas otras mujeres.
Tomado de: Marvel Moreno, «El violín», en Cuentos completos (Bogotá: Penguin Random House Grupo Editorial, 2018), 231-237.
Reseña escrita por Laura Arias

Reseña del cuento La Peregrina

La historia se desarrolla en una Madrid de los años 60 que entraña dentro de sí tres épocas a primera vista disímiles, pero que aun así le dan vida y alma a la historia de Ana Victoria. Luego de la muerte de tío Luis, el espacio otrora liberal y moderno, donde el ser humano se mostraba rector de su destino, dio lugar a una atmósfera oscura, donde se visibilizan los protectores de la moralidad católica al mejor estilo de la Santa Inquisición, con sus reyes y aristócratas. No obstante, este oscurantismo convive con un ambiente donde las mujeres comienzan a alzar la bandera de su libertad sexual diciendo «lo personal es político», encarnada en el cuerpo de Ana Victoria.

 
 
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Ana Victoria es la protagonista de la historia, una mujer que desde niña se ha lanzado a vivir la aventura que significa para ella la sexualidad, combatiendo contra la represión de su madre, quien señala su vivo deseo sexual como una «enfermedad» que debe ser curada, ya sea por medios médicos o sobrenaturales. Por otra parte se encuentra tío Luis, un hombre ateo y de ideas liberales, que no ve en la sexualidad de Ana Victoria un problema y es quien la ayuda a escapar de su madre. Nuestra protagonista contrae matrimonio con Juan Miguel y tiene dos hijos con éste. Cuando se creía que todo este «martirio» iba a terminar y Ana Victoria se convertiría en la peregrina, aparece Pablo, un hombre que cambia el destino que se esperaba de su historia.
A través de este cuento la autora nos permite ver las diferentes representaciones y valoraciones sociales que se construyen alrededor de la sexualidad femenina, cómo el placer y la libertad sexual les han sido vedados a las mujeres, llegando a ser considerados como una enfermedad o un castigo del demonio. Para ello nos ofrece una descripción detallada de los espacios, los protagonistas y sus ideas frente a la sexualidad de Ana Victoria, evidenciando los desafíos, tales como el matrimonio y la maternidad, por los que tiene que atravesar una mujer para conquistar un poco de libertad —siempre libertad condicionada—. La figura de Ana Victoria es interesante porque a través de ella podemos analizar la condición femenina como algo transversal a las clases sociales, pues ella es una mujer aristócrata y educada, que aun así se ve limitada por ser eso que han dado en llamar «mujer».
La peregrina es un cuento colombiano donde se evidencia una prosa majestuosa y especial, pues en él nos encontramos con los dramas de la sexualidad femenina narrados desde adentro, es decir, desde la condición misma de ser mujer y, por qué no, desde la encarnación misma de dichas experiencias. Durante mucho tiempo se ha hablado de la sexualidad en sentido masculino, donde el hombre era el centro y finalidad de ésta, ahora esta categoría se ha abierto y las mujeres reclaman su lugar en ella, como sujetos activos, no como meros objetos pasivos. A partir de este cuento podríamos hacernos preguntas como: ¿qué diferencia radical hay entre la sexualidad femenina y la masculina?, ¿qué diríamos si Ana Victoria fuera un hombre?
Bienvenidos y bienvenidas a esta historia.
Tomado de: Marvel Moreno, «La peregrina», en Cuentos completos (Bogotá: Penguin Random House Grupo Editorial, 2018), 287-294
Reseña escrita por Catalina Escobar

La eterna virgen

Reseña del cuento La eterna virgen

La eterna virgen es una historia que se desarrolla a través de un movimiento constante de espacios y tiempos, de ilusiones y realidades. El viaje a Santa Marta es el centro de esta historia, un viaje cargado de cordialidades y coqueteos. El Mercedes del señor Gómez se convierte en el escenario de encuentro entre la señorita Margot y su deseo; un deseo que imagina el culmen de su larga espera siendo tomado por el objeto al que señala; una posición que restringe los juegos del erotismo en dos posibles: el resistirse o el darse al sentimiento de posesión que afirma el otro. Al final, el paradisiaco paisaje de la región Caribe, el Ferry, los vestidos de sastre y la música tropical, desaparecen para dar paso a la sobriedad y tranquilidad de las oficinas de Aluminios; y ahora: ¿qué ha pasado con la señorita Margot? ¿Qué ha pasado entre esa mujer exuberante de la región del Caribe y la sencilla secretaria?

 

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Margot es la protagonista de la historia, una joven secretaria, eficiente y deseante. Su jefe se convierte en el objeto de sus deseos y espera cualquier momento para que todas sus fantasías se conviertan en realidad; un viaje de negocios a Santa Marta podría ser la mejor opción, los dos a solas y en un ambiente informal, donde podrían dar vía libre a su deseo sin las mayores preocupaciones e interrupciones. Sin embargo, algo sucede con Margot y con la historia que se recrea en torno de ellos, dejándonos a todos expectantes por conocer su desenlace.
El deseo sexual es el tema central de esta historia; la autora nos pone frente a las angustias que sufre Margot por desear, especialmente porque aquel a quien desea es su jefe. Ella trata de evadir tanto como le sea posible el momento en que tenga que ponerse frente a su deseo y tramitarlo, prefiere refugiarse en sí misma y en las ideas acerca de la virtud femenina y la virginidad, pues, como Simone de Beauvoir dice: «… si no está santificado por el código, por el sacramento, es una falta, una caída, una derrota, una flaqueza; tiene que defender su virtud, su honor; si “cede”, si “cae”, provoca el desprecio…»¹. Para relatar todo este drama la autora recurre a imágenes y expresiones propias del ámbito militar que dan cuenta de la idea que se tiene, y que tiene Margot de sí misma, acerca de la mujer como objeto sexual.
Este cuento merece ser leído no sólo por la historia tan envolvente que se nos narra, sino por la forma en la que la autora nos la presenta, con la que logra que el lector se mueva sutilmente entre diversos tiempos y escenarios, y no diferencie de inmediato —hasta que la verdad lo sorprende— la realidad de la fantasía. Una historia narrada en dos niveles, que sumerge al lector y la lectora en una aventura llena de miedos e inseguridades, pero también de expectativas y deseos. A través de este cuento y de la magnífica prosa de Marvel Moreno podemos leer y, aún más, sentir los dramas de una mujer deseante, que por más que quiera hacerse cargo de su deseo se ve frente a un sinnúmero de códigos sociales que no hacen más que limitarlo, en tanto limitan su acción. Bienvenidos y bienvenidas sean, y adelante con la historia.

¹ Simone de Beauvoir, El Segundo Sexo (Madrid: Ediciones Cátedra, 2018), 444.
Tomado de: Marvel Moreno, «La eterna virgen», en Cuentos completos (Bogotá: Penguin Random House Grupo Editorial, 2018), 77-81
Reseña escrita por Catalina Escobar

Cuentos