Negar la muerte es negar la vida

Negar la vida es
negar la muerte (Un diálogo
con Zuleta sobre la muerte
de Iván Ilich)

La muerte de Iván Ilich es una fundamental invitación a pensar la muerte no como un suceso separado de la vida, ni como un hecho que sucede al «final» —y por eso en última instancia inasible—, sino como una posibilidad de la existencia misma: la más propia de todas, en donde ningún otro nos puede reemplazar, pues nadie puede morir por nosotros. Desde el título de la novela —que nos anuncia de una vez el tema—, hasta en el orden narrativo —que tiene al funeral de Iván por comienzo de la obra—, Tolstoi dispone al lector a pensar la muerte desde esta nueva perspectiva. No se trata de saber si Iván morirá o no, cuáles serán las causas orgánicas del hecho, qué hay más allá de su muerte o, incluso, cuándo sucederá, misterios todos que llevan la mirada sobre la muerte muy lejos, cuando siempre se la tiene tan cerca; el dato que falta y que se vuelve la intriga de cualquier narración, saber si el personaje principal muere o no, Tolstoi lo regala desde el primer momento para ubicar la muerte no al final sino en el inicio: en la vida misma. La invitación se sigue construyendo, nuevamente desde el principio, gracias a la presentación de las formas en cómo los allegados a Iván se relacionan con su muerte: con indiferencia, ambición, interés personal, desatención, en suma como algo externo a ellos; posturas todas que presentan ya una misma actitud ante la muerte —y la vida—, que es la que explora la novela y caracteriza nuestra época: la negación de la misma; y exhortan al lector a indagar inmediatamente por cómo hizo Iván Ilich la vida para merecer tal muerte, es decir, una desatendida, olvidada y despojada de importancia, que no signifique una pérdida irremplazable en los suyos, una posibilidad ya nunca realizable, una verdadera muerte. De esta forma, aunado a lo ya referenciado con el título y la narración, León Tolstoi termina por establecer, desde el primer capítulo, una pregunta ética que relaciona la vida y la muerte de Iván Ilich. Esa pregunta es, pues, la que queremos abordar en la conversación pública que tendremos este miércoles 16 de septiembre a la 6:30 p.m.: una que indaga por las formas en que Iván hizo la vida y la relación que se establece entre éstas y su posición ante la muerte, pregunta que nos atraviesa también a nosotros como época y que nos llevará a formular otras tantas como: ¿qué efectos tiene este no darle lugar a la muerte en la existencia propia y en los vínculos con los otros?, ¿por qué una verdad tan evidente como la muerte propia, sin embargo, se tiende a ocultar tanto?, ¿qué condiciones son necesarias para que tal verdad sea aceptada?, ¿sobre qué valores se pone la vida como para que en ellos no tenga lugar la muerte? Éstas y otras trazarán el camino de la conversación a la que cordialmente les estamos invitando y en la que esperamos nos puedan acompañar.

Santiago Piedrahita
Miembro del CEEZ
,,

Vea el vídeo de la conferencia haciendo clic aquí